Virus entéricos humanos en alimentos: detección y métodos de inactivación

[ES] Los principales patógenos víricos que podemos adquirir ingiriendo alimentos contaminados son los norovirus, el virus de la hepatitis A y el virus de la hepatitis E que se propagan principalmente a través de la vía fecal oral. En los últimos años, la incidencia de brotes de transmisión alimentar...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Randazzo, Walter, Falcó, Irene, Pérez-Cataluña, Alba, Sánchez Moragas, Gloria
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2020
País:España
Institución:Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
Repositorio:DIGITAL.CSIC. Repositorio Institucional del CSIC
OAI Identifier:oai:digital.csic.es:10261/221048
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10261/221048
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Foodborne viruses
Food safety
Viral inactivation
Antiviral compounds
Antiviral packaging
Molecular methods
Metagenomics
http://metadata.un.org/sdg/2
End hunger, achieve food security and improved nutrition and promote sustainable agriculture
Descripción
Sumario:[ES] Los principales patógenos víricos que podemos adquirir ingiriendo alimentos contaminados son los norovirus, el virus de la hepatitis A y el virus de la hepatitis E que se propagan principalmente a través de la vía fecal oral. En los últimos años, la incidencia de brotes de transmisión alimentaria causados por estos patógenos ha experimentado un aumento considerable, en parte debido al comercio globalizado y a los cambios en los hábitos de consumo. Las matrices alimentarias que mayor riesgo representan para el consumidor son los moluscos bivalvos, vegetales de IV gama, frutas tipo baya y platos listos para comer. Actualmente las técnicas moleculares son las más habituales para la detección de estos patógenos en alimentos, aunque todavía existen dudas acerca del significado de la presencia de estos genomas víricos en términos de seguridad alimentaria. La infectividad de estos patógenos en alimentos viene también determinada por su elevada persistencia ambiental y por su resistencia a los tratamientos aplicados para la conservación de los alimentos.