El Rapto de la Democracia. Oligarquías, Mediocracia y Globalización

En las democracias occidentales, la convergencia de intereses entre los partidos políticos, los medios de comunicación de masas y las grandes empresas se ha hecho cada vez más tangible con el paso del tiempo. Esta convergencia puede resultar bastante perjudicial para la respetabilidad de los medios...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Blesa Aledo, Pablo Salvador
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2007
País:España
Institución:Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM)
Repositorio:RIUCAM. Repositorio Institucional de la Universidad Católica San Antonio de Murcia
OAI Identifier:oai:repositorio.ucam.edu:10952/8882
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10952/8882
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Medios de comunicación
Democracia
Globalización
Unión Europea
Imperialismo cultural
Descripción
Sumario:En las democracias occidentales, la convergencia de intereses entre los partidos políticos, los medios de comunicación de masas y las grandes empresas se ha hecho cada vez más tangible con el paso del tiempo. Esta convergencia puede resultar bastante perjudicial para la respetabilidad de los medios de comunicación de masas y su reputación como «industria especial». Los medios de comunicación parecen estar inmersos en un proceso de sumisión gradual a las órdenes de los partidos políticos y los grandes magnates empresariales. Como consecuencia, su aparente aislamiento de la opinión pública es un resultado natural. Con este telón de fondo, este artículo investiga si el paradigma de Habermas sobre los medios de comunicación de masas y la democracia está en crisis, o incluso completamente superado por los acontecimientos: los medios de comunicación de masas ya no son los «guardianes», ni los que definen lo que está en la agenda, ni los procuradores altruistas de un «espacio público» en las sociedades democráticas. Una vez demostrado que este paradigma idealista está en peligro, pasamos a analizar su anacronismo, analizando la «estructura real» de los medios de comunicación de masas a escala internacional (mundial), regional (europea) y nacional (española).