Efecto del consumo de cervezas sin alcohol con diferente composición de carbohidratos sobre la respuesta metabólica posprandial

La Diabetes Mellitus tipo 2 (DM2), y otras enfermedades cardiometabólicas como obesidad,<br />enfermedades cardiovasculares (ECV) o las dislipemias, entre otras, son la principal causa de morbimortalidad<br />en todo el mundo. En la etiología de estas enfermedades intervienen múltiples f...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Pérez Calahorra, Sofía Pilar, Lamiquiz Moneo, Itziar, Mateo Gallego, Rocío
Tipo de recurso: tesis de maestría
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2022
País:España
Institución:Universidad de Zaragoza
Repositorio:Zaguán. Repositorio Digital de la Universidad de Zaragoza
OAI Identifier:oai:zaguan.unizar.es:127735
Acceso en línea:http://zaguan.unizar.es/record/127735
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:cerveza
hormonas
metabolismo humano
nutrientes
Descripción
Sumario:La Diabetes Mellitus tipo 2 (DM2), y otras enfermedades cardiometabólicas como obesidad,<br />enfermedades cardiovasculares (ECV) o las dislipemias, entre otras, son la principal causa de morbimortalidad<br />en todo el mundo. En la etiología de estas enfermedades intervienen múltiples factores y<br />aunque los mecanismos fisiopatológicos de la DM2 no se conocen completamente, se sabe que las<br />personas con sobrepeso u obesidad y exceso de grasa corporal, sedentarias, y con hábitos dietéticos<br />poco saludables, como consumo elevado de contenido calórico, carbohidratos (HC) refinados y<br />bebidas azucaradas, entre otros, presentan una alta probabilidad de desarrollar DM2 y otras<br />enfermedades cardiometabólicas. Además, las bebidas azucaradas, que incluyen refrescos<br />carbonatados y no carbonatados, bebidas a base de frutas y bebidas deportivas, son la mayor fuente de azúcar agregada a la dieta y proporcionan un exceso de calorías con baja calidad nutricional. Debido al aumento exponencial de la incidencia de estas patologías crónicas en los últimos años, y el<br />impacto de la dieta sobre su desarrollo, los nuevos enfoques terapéuticos se dirigen a la modificación<br />de estos factores dietéticos poco saludables, incidiendo en la calidad de los HC e índice glucémico<br />(IG) o consumo de fibra dietética, y la promoción de mejores patrones dietéticos. Los cambios en la<br />calidad de los HC y una adherencia adecuada a estos patrones saludables, ha demostrado la<br />reducción de la incidencia de la DM2.<br />El consumo elevado y constante de alcohol resulta perjudicial el manejo terapéutico de la DM2. Sin embargo, diferentes estudios epidemiológicos relacionan la ingesta moderada de alcohol con efectos<br />beneficiosos a nivel cardiovascular e incluso un menor riesgo de padecer DM2. Este hecho<br />únicamente ha sido atribuido al consumo de bebidas fermentadas, como vino o cerveza. La cerveza sin alcohol aporta componentes bioactivos beneficiosos, pero elimina el contenido de alcohol,<br />aunque su IG continúa siendo relativamente alto, por lo que su consumo está restringido en<br />personas con DM2.<br />En este contexto, el objetivo del presente trabajo es explorar el efecto posprandial de una cerveza<br />sin alcohol con composición modificada en los HC, que incluye la fermentación casi completa de los<br />mismos y la adición de isomaltulosa y una maltodextrina resistente (CIM), y que previamente, en un estudio desarrollado por nuestro equipo, demostró beneficios en la homeostasis de la glucemia en<br />personas con prediabetes o diabetes y sobrepeso u obesidad, tras su consumo durante 10 semanas.<br />Este trabajo pretende dilucidar los posibles mecanismos responsables del mencionado beneficio, con la hipótesis de que la cerveza con composición modificada en HC inducirá un menor IG que una<br />cerveza sin alcohol con composición estándar (CE). Además, el consumo combinado de esta cerveza<br />modificada, CIM, junto con 50 gramos de HC procedentes de pan blanco, generará una mejor respuesta metabólica posprandial, incluyendo una mayor síntesis de incretinas y una mayor<br />inhibición de la saciedad, en comparación con la ingesta de una CE o agua. Métodos<br />Para la consecución del objetivo general del estudio, se realizaron dos estudios controlados, con un<br />diseño doble ciego, aleatorios y cruzados. Un primer estudio, de 4 semanas de duración, se<br />incluyeron 10 voluntarios sanos, que recibieron en ayunas 25 g de HC provenientes de: a) cerveza sin<br />alcohol con composición estándar (CE), b) cerveza sin alcohol con fermentación casi completa de los<br />HC y enriquecida con isomaltulosa (2,5 g/100 mL) y una maltodextrina resistente (0,8 g/ 100 mL) (CIM), c) cerveza sin alcohol con fermentación casi completa de los HC y enriquecida con maltodextrina resistente (2,0 g/100 mL) (CM), y d) bebida a base de glucosa (25 g de glucosa). En el segundo estudio, de 5 semanas de duración, se incluyeron 20 voluntarios sanos, que recibieron en ayunas: a) 50 g de HC de pan blanco más agua; b) 50 g de HC de pan blanco pan junto con 14,3 g de HC provenientes de una CIM; c) 50 g de HC de pan blanco pan junto con 14,3 g de HC provenientes de una CM; c) 50 g de HC de pan blanco pan combinados con 14,3 g de HC provenientes de una CE; e) 50 g de HC de pan blanco mas 14,3 g de pan blanco. Se obtuvieron muestras de sangre previas a cada ingestión y cada 15 min durante 2 h. En estas muestras se determinaron las concentraciones de glucosa, insulina, hormonas incretinas, triglicéridos y ácidos grasos no esterificados (AGNE). Los valores de colesterol total, HDL y LDL, así como las concentraciones de grelina, leptina, glucagón,<br />polipéptido pancreático y polipéptido Y se determinaron en las muestras basales, a los 60 y a los 120<br />minutos en el estudio 2.<br />Resultados<br />Las características clínicas, antropométricas, así como la evolución dietética, se mantuvieron<br />constantes en todos los sujetos a lo largo de los dos estudios. El aumento de glucosa, insulina y GIP generado tras el consumo de CIM y CM fue significativamente menor que tras el consumo de la CE. El<br />consumo de pan blanco en combinación con la CIM y la CM indujo un menor aumento en los niveles de glucosa que el consumo de pan blanco en combinación con agua y pan blanco con CE (p=0,006 y<br />p<0,001, respectivamente). Ninguna de las intervenciones evaluadas alteró las concentraciones<br />séricas de las hormonas relacionadas con saciedad o los valores lipídicos posprandiales.<br />Conclusiones<br />El consumo de una cerveza sin alcohol con una fermentación casi completa de los HC y enriquecida<br />en maltodextrina e isomaltulosa es capaz de atenuar y mejorar la respuesta posprandial a la ingesta<br />de HC en la comida. Estos hallazgos avalarían la hipótesis de que esta mejora en la respuesta posprandial constituiría uno de los mecanismos responsables de que el consumo de este tipo de cerveza sin alcohol en las comidas, durante 10 semanas, contribuyó a la mejora de la resistencia<br />periférica a la insulina en personas con prediabetes o DM2 y sobrepeso u obesidad.<br />