Los cambios necesarios en la enseñanza superior que seguro mejorarían la calidad de la educación

[ES]El mundo actual es muy diferente en asuntos esenciales como el acceso a la información y en las relaciones sociales. Internet y los smartphones han modificado muchas cosas que han cambiado nuestras vidas. La universidad, sin embargo, permanece insensible e inmutable a esta revolución silenciosa....

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Saiz Sánchez, Carlos, Fernández Rivas, Silvia, Almeida, Leandro S.
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2020
País:España
Institución:Universidad de Salamanca (USAL)
Repositorio:GREDOS. Repositorio Institucional de la Universidad de Salamanca
OAI Identifier:oai:gredos.usal.es:10366/157502
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10366/157502
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Pensamiento crítico
Instrucción
Competencias transversales
Enseñanza Superior
61 Psicología
Descripción
Sumario:[ES]El mundo actual es muy diferente en asuntos esenciales como el acceso a la información y en las relaciones sociales. Internet y los smartphones han modificado muchas cosas que han cambiado nuestras vidas. La universidad, sin embargo, permanece insensible e inmutable a esta revolución silenciosa. Al menos, en lo que tiene que ver con la concepción de la enseñanza y el aprendizaje, y con la manera de formar, no se ha modificado esencialmente. Hoy día, la formación no puede descansar ya en la administración del conocimiento, cuando hay máquinas que lo gestionan infinitamente mejor que nosotros. Tampoco podemos instruir solo en lo específico de un dominio, cuando los profesionales ya hoy cambiarán muchas veces de actividad a lo largo de los años, necesitando ser competentes en tareas diferentes. Se les debe dotar de recursos adaptables a esas demandas, que solo se pueden proporcionar enfocando la educación con la máxima horizontalidad, esto es, la capacitación se debe centrar en aquellas competencias que son aplicables a muchos contextos diferentes. Nosotros no podemos competir ya con las máquinas en muchos terrenos, pero ellas no son capaces aún de traspasar sus algoritmos, no pueden todavía decidir creativamente, tomar decisiones sólidas y resolver problemas mal definidos con la máxima eficacia. La universidad debe atender mucho más estas necesidades, al menos, si quiere sobrevivir y seguir desempeñando la función que todavía cumple en la sociedad.