Las bruxas y sus herederas: mujeres de vida, de tierra y de muerte

La figura de la bruxa, desde su origen histórico como depositaria de saberes y prácticas tradicionales hasta su revitalización en el movimiento neorrural contemporáneo, representa un enclave de gran significación cultural y un ejemplo paradigmático de la feminidad. Este artículo analiza la tríada cí...

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Detalhes bibliográficos
Autor: Garay González, Paula
Tipo de documento: artigo
Estado:Versão publicada
Data de publicação:2024
País:España
Recursos:Universidad de Sevilla (US)
Repositório:idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla
OAI Identifier:oai:idus.us.es:11441/162177
Acesso em linha:https://hdl.handle.net/11441/162177
https://doi.org/10.57027/eikasia.121.889
Access Level:Acceso aberto
Palavra-chave:bruxa, bruja, neorruralismo, feminidad, conocimiento ancestral, resistencia
Bruxa, Witch, Neoruralism, Femininity, Traditional knowledge, Resistance
Descrição
Resumo:La figura de la bruxa, desde su origen histórico como depositaria de saberes y prácticas tradicionales hasta su revitalización en el movimiento neorrural contemporáneo, representa un enclave de gran significación cultural y un ejemplo paradigmático de la feminidad. Este artículo analiza la tríada cíclica y transformativa tierra-vida-muerte como punto interseccional en el que se sitúa la bruxa en la ruralidad. A través de entrevistas con mujeres (neor)rurales que se identifican con esta figura, desvelamos su importante labor social y el legado que deja en las comunidades campesinas como agente de cambio político, ecologista y feminista. La bruxa renace, pues, como una identidad rebelde y reivindicativa, desafiante del discurso hegemónico y luchadora por la diversidad y la simbiosis con la naturaleza. Este estudio propone (re)consideraciones que invitan a no estigmatizar los márgenes ni a sus habitantes, a deconstruir los discursos normativos y a redefinir los marcos de sentido y significado en los que clasificamos el conocimiento y a sus sujetos. En definitiva, la bruxa y su contexto rural se erigen como símbolos de diversidad, pluralidad y (trans)diferencia, fundamentales en la búsqueda de una sociedad más inclusiva y justa.