Santos, venerables y mártires en la historia de la traducción

El honor atribuido a san Jerónimo, como patrón de los traductores, por su magna empresa de traducción de la Biblia al latín vulgar (Vulgata), o el reconocimiento como “Santos Traductores” de la Iglesia Apostólica de Armenia, por aquella misma época (siglo V), constituyen un claro ejemplo de cómo la...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Bueno García, Antonio
Tipo de recurso: conjunto de datos
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2023
País:España
Institución:Universidad de Valladolid
Repositorio:UVaDOC. Repositorio Documental de la Universidad de Valladolid
OAI Identifier:oai:uvadoc.uva.es:10324/65628
Acceso en línea:https://doi.org/10.35376/10324/65628
https://uvadoc.uva.es/handle/10324/65628
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Historia de la traducción
traducción
santidad
lector
misión
5701.12 Traducción
Descripción
Sumario:El honor atribuido a san Jerónimo, como patrón de los traductores, por su magna empresa de traducción de la Biblia al latín vulgar (Vulgata), o el reconocimiento como “Santos Traductores” de la Iglesia Apostólica de Armenia, por aquella misma época (siglo V), constituyen un claro ejemplo de cómo la traducción puede ser una vía hacia la santidad. El trabajo de mediación textual, en muchos casos pionero, que sigue las normas de la época o de la comunidad, se enfrenta a situaciones que trascienden del mero intercambio escrito o verbal y se acerca a situaciones en las que el lector o el público en general se ponen en contacto con el mensaje divino. A lo largo de nuestra contribución se pasa revista a algunos momentos de la historia de la traducción en los que los religiosos, enfrascados en su labor traductora o de servicio a la traducción o interpretación, y en situaciones generalmente de misión, alcanzan la dignidad de santos, beatos, venerables o mártires.