| Sumario: | Las estrategias de detección y prevención en psicosis han ocupado gran parte del interés científico de los últimos 25 años. La psicosis es una condición que afecta a un 1.2% de la población, lo que quiere decir que entre 60 y 80 millones de personas están afectadas en todo el mundo. Se estima que entre un 20 y un 30% de los casos de psicosis pueden presentar recaídas o un curso crónico, especialmente aquellos que no reciben tratamiento en un centro especializado de salud mental. <br />El concepto de Estados Mentales de Alto Riesgo (EMAR) para psicosis equivale a lo que se definió inicialmente como el pródromo de la psicosis. Se trata de una condición en la que una persona puede manifestar síntomas, comportamientos o indicadores que sugieren una alta probabilidad de desarrollar un trastorno psicótico a corto plazo. La Terapia Cognitivo Conductual (TCC) es uno de los tratamientos de elección para personas con EMAR, a pesar de que apenas existen estudios que evalúen su eficacia en la alta comorbilidad emocional que presentan o en variables transdiagnósticas. <br />En este sentido, el Protocolo Unificado para el Tratamiento Transdiagnóstico de los Trastornos Emocionales (PU) aplicado en formato grupal podría ser una solución eficiente, ya que es una intervención que actúa sobre la desregulación emocional como mecanismo transdiagnóstico común en trastornos emocionales y también en trastornos psicóticos. <br />El objetivo general de la tesis es contribuir a aumentar la evidencia científica disponible sobre la aceptabilidad y la eficacia de una intervención psicológica cognitivo-conductual transdiagnóstica y basada en la evidencia, concretamente el PU, aplicada en formato grupal y online en personas con EMAR y comorbilidad emocional. <br />Los resultados preliminares incluidos en el compendio de publicaciones que conforman esta tesis indican que el PU aplicado de manera grupal y online es una intervención aceptable y efectiva en la reducción de la sintomatología emocional comórbida, así como de variables transdiagnósticas (como la desregulación emocional, el afecto negativo, la extraversión, el neuroticismo, la funcionalidad y la calidad de vida). Además, el PU ha demostrado una reducción del malestar producido por los síntomas psicóticos atenuados y otras variables específicas de psicosis como los sesgos cognitivos y el insight cognitivo. Por último, el grado de satisfacción de los y las participantes con la intervención del PU ha sido elevada. <br />Estos resultados preliminares son esperanzadores para plantear que una intervención psicológica transdiagnóstica grupal, breve e intensiva (aplicada en sólo 4 meses), podría ser una intervención factible, aceptable y efectiva para las personas con psicosis incipientes tratados en el sistema público de salud mental español. Esta intervención mejoraría de manera simultánea un amplio rango de síntomas en sus fases iniciales que abarcarían tanto los síntomas psicóticos atenuados como los síntomas emocionales comórbidos. Además, mejoraría también variables transdiagnósticas que tienen en común los trastornos emocionales y los trastornos psicóticos. <br />Por todo ello, el PU aplicado en formato grupal y online se postula como una opción a considerar para su incorporación a los servicios del sistema sanitario público con el objetivo de ofrecer a la población una intervención basada en la evidencia, efectiva y aceptable para jóvenes con los primeros estadios de los trastornos psicóticos que además presentan elevadas tasas de comorbilidad con trastornos emocionales. <br />
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