Educación en el perdón

¿Cómo nos situamos ante el mal sufrido? Éste puede destrozarnos la vida o puede ayudarnos a crecer, afrontar y descubrir nuevas formas de estar implicado en la vida. Lo que es cierto es que no todos damos la misma respuesta al mal sufrido. La libertad de cada uno y la interpretación del mal y de las...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: González Martín, María Rosario
Tipo de recurso: capítulo de libro
Fecha de publicación:2021
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/116229
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/116229
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:37.013
37.01
37.015.3
37.035
37.018.1
371.3
17
1:37
27-428.8
Educación ética
Perdón
Educación carácter
Familia
Ciencias Sociales
Psicología de la educación (Educación)
Educación social
Pedagogía
Métodos de investigación en educación
Familia (Sociología)
61 Psicología
58 Pedagogía
71 Ética
72 Filosofía
Descripción
Sumario:¿Cómo nos situamos ante el mal sufrido? Éste puede destrozarnos la vida o puede ayudarnos a crecer, afrontar y descubrir nuevas formas de estar implicado en la vida. Lo que es cierto es que no todos damos la misma respuesta al mal sufrido. La libertad de cada uno y la interpretación del mal y de las posibilidades después de él son muy variadas. Uno de los factores que más influye en la respuesta que damos a ese mal sufrido es la educación recibida. En la mayoría de los casos esa educación viene del ámbito familiar e informal, de las personas a las que pedimos ayuda en esas situaciones. El que proceda esa educación del ámbito familiar e informal no excluye la necesidad de profundizar rigurosa y pedagógicamente en ella. Es más, en la comprensión adecuada de esta experiencia y su divulgación nos jugamos parte de la salud personal, comunitaria, social e incluso política de nuestra sociedad. Para ello abordamos desde los indicios que confirman como, respuestas tales como el rencor, el olvido o la justificación generan problemas a nivel ético y de salud hasta hacernos conscientes de las ideas y creencias que tenemos culturalmente asentadas ante el perdón. Describiremos los pasos para un perdón sano y los riesgos de los “malos perdones”. Nos detendremos en cómo puede enseñar la familia a perdonar y traeremos lecturas y películas que nos hablan del perdón. Concluye el capítulo: Perdonar es decirle al mal: no tienes la última palabra sobre mi vida. Por ello, el perdón es, a la vez, salud psíquica y ética, es el don perfecto incluso ante lo imperdonable, independientemente que concluya o no en reconciliación.