La universidaddel siglo XXI. Tendencias políticas y sociales de la globalización: desafíos para la educación superior

La globalización está intensificando las diferencias económicas y las divisiones sociales y culturales. Es necesario partir de los principios democráticos para que guíen la conducta humana y las políticas económicas, en lugar de las leyes de mercado. «Es de necio confundir valor y precio», escribió...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Mayor Zaragoza, Federico
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2008
País:España
Institución:Universitat Politècnica de Catalunya (UPC)
Repositorio:UPCommons. Portal del coneixement obert de la UPC
Idioma:español
OAI Identifier:oai:upcommons.upc.edu:2099/7941
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2099/7941
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Education, Higher
Ensenyament universitari
Àrees temàtiques de la UPC::Ensenyament i aprenentatge::Ensenyament universitari
Descripción
Sumario:La globalización está intensificando las diferencias económicas y las divisiones sociales y culturales. Es necesario partir de los principios democráticos para que guíen la conducta humana y las políticas económicas, en lugar de las leyes de mercado. «Es de necio confundir valor y precio», escribió el gran poeta Antonio Machado. Han sido necios y han dedicado irresponsablemente de las ideologías e ideales que los universitarios tanto se han esforzado en preservar a través de los tiempos. La situación en el mundo es deplorable: la democracia que significaban las Naciones Unidas diseñadas por Roosevelt ha sido sustituida por una plutocracia (G-7/G-8) y un poder hegemónico. Por otra parte, los estados se han debilitado al transferir buena parte de su poder a grandes compañías multinacionales que campan a sus anchas, en completa impunidad, en el espacio supranacional: tráficos de toda índole (armas, capitales, patentes, drogas, ¡personas!) y paraísos fiscales... Se invierten en armas –sin contar con los escudos antimisiles que ahora pretende instalar el Gobierno estadounidense, en contra de los tratados de 1988– alrededor de tres mil millones de dólares estadounidenses al día mientras más de sesenta mil personas mueren de hambre. La universidad no puede permanecer en silencio. Las funciones formativas, asesoras y productivas son ahora más importantes que nunca. Atreverse a saber... y saber atreverse. Las universidades –con el liderazgo europeo– deben ser faro y torre de vigía en el siglo XXI.