El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ante la violencia contra la mujer.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), como máxima autoridad para la garantía de los derechos humanos y libertades fundamentales en Europa, tiene como finalidad específica la de garantizar el cumplimiento del Convenio Europeo de Protección de los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Carretero Sanjuan, Maite
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2020
País:España
Institución:Universidad de Murcia
Repositorio:DIGITUM. Depósito Digital Institucional de la Universidad de Murcia
OAI Identifier:oai:digitum.um.es:10201/107545
Acceso en línea:https://doi.org/10.6018/analesderecho.452691
http://hdl.handle.net/10201/107545
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:TEDH
Tribunal Europeo de Derechos Humanos
Derechos Humanos
CEDH
Convenio Europeo de Derechos Humanos
Violencia contra la mujer
Igualdad de género
ECtHR
European Court of Human Rights
Human Rights
ECHR
European Convention on Human Rights
Violence against women
Gender equality
CDU::3 - Ciencias sociales::Derecho: 34
Descripción
Sumario:El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), como máxima autoridad para la garantía de los derechos humanos y libertades fundamentales en Europa, tiene como finalidad específica la de garantizar el cumplimiento del Convenio Europeo de Protección de los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales (CEDH), firmado en Roma, el 4 de noviembre de 1950. Si bien este texto, en sí, no contiene una regulación de específica protección para los casos de violencia de género y otros tipos de violencia contra la mujer, la casuística es perfectamente encuadrable en su contenido y, por ende, enjuiciable por este Tribunal. Y ello, precisamente, por el encaje de este tipo de violencia en el artículo 3 del CEDH, a cuyo tenor: “Nadie podrá ser sometido a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes”. En este sentido se pronuncia la Sentencia Opuz vs. Turquía, de 9 de junio de 2009, que conlleva la condena, por primera vez en la historia del TEDH, de un Estado parte por violencia doméstica y malos tratos.