Pinturas infernales y retratos grotescos: viaje por la iconografía de los Sueños

Analizando el ciclo completo de los Sueños, no se puede prescindir de una lectura basada en la importancia del retrato plástico visual quevediano, en la relación directa o indirecta con la obra de algunos pintores (en particular, Bosch y Arcimboldi) y en el ejercicio de una écfrasis oculta que ofrec...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Garzelli, B. (Beatrice)|||/items/9ece2fed-4afe-476b-a3b3-bcc57fd9059a
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2006
País:España
Institución:Universidad de Navarra
Repositorio:Dadun. Depósito Académico Digital de la Universidad de Navarra
Idioma:español
OAI Identifier:oai:dadun.unav.edu:10171/12489
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10171/12489
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Materias Investigacion::Filología y Literatura::Literatura
Descripción
Sumario:Analizando el ciclo completo de los Sueños, no se puede prescindir de una lectura basada en la importancia del retrato plástico visual quevediano, en la relación directa o indirecta con la obra de algunos pintores (en particular, Bosch y Arcimboldi) y en el ejercicio de una écfrasis oculta que ofrece al texto riqueza e intensidad. La fuerza iconográfica de los grandes retratos literarios, de las rápidas viñetas o de las imágenes compuestas —hechas de yuxtaposición de escenas y de personajes— permite la construcción de una ventana imaginaria proyectada hacia el mundo terreno y ultraterreno, un enorme cuadro de múltiples colores y perspectivas, cuyo pincel es la pluma genial de don Francisco. The analysis of the complete cycle of the Sueños must take into consideration a reading based on the importance of the quevedian visual and plastic portrait, on the relationship with the works of some painters (Bosch and Arcimboldi, in particular) and on the practice of an occult ekfrasis that gives the text fullness and intensity. The iconographic power of the large literary portraits, of the rapid illustrations, of the composite images —characterized by a juxtaposition of scenes and characters— allow the building of an imaginary window opened to the earthly and heavenly world, a great multi-coloured painting, whose pincel is the ingenious pluma of don Francisco.