Impacto del seguimiento de la recomendación de un programa de optimización de antiinfecciosos (PROA) sobre la prescripción de meropenem en la Clínica Universidad de Navarra.

A principios del siglo XX las enfermedades infecciosas eran la principal causa de muerte en el mundo (1). Este paradigma cambió con el descubrimiento de la penicilina por Fleming en 1928 (2). A raíz de su utilización en la década de los cuarenta (junto con las vacunas, la higiene hospitalaria y la c...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Alba-Fernández, J. (Jorge)|||/items/2373abf6-d5df-47a2-9619-4af89a3a72fb
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2023
País:España
Institución:Universidad de Navarra
Repositorio:Dadun. Depósito Académico Digital de la Universidad de Navarra
Idioma:español
OAI Identifier:oai:dadun.unav.edu:10171/67585
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10171/67585
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Materias Investigacion::Ciencias de la Salud::Microbiología y biología molecular
Antibióticos
Meropenem
Penicilina
Programa de optimización de antiinfecciosos
PROA
Resistencia antibiótica
Clínica Universidad de Navarra
Descripción
Sumario:A principios del siglo XX las enfermedades infecciosas eran la principal causa de muerte en el mundo (1). Este paradigma cambió con el descubrimiento de la penicilina por Fleming en 1928 (2). A raíz de su utilización en la década de los cuarenta (junto con las vacunas, la higiene hospitalaria y la cloración del agua), la mortalidad por las enfermedades infecciosas disminuyó drásticamente, aumentando la esperanza de vida a 74 años en varones y 80 en mujeres en la década del 2000 (3). Los β-lactámicos representan la familia de antibióticos más utilizados en la actualidad, tanto a nivel comunitario como nosocomial y representan alrededor del 65% de las prescripciones de antibióticos inyectables en Estados Unidos (4). En 2017, La tasa media de consumo comunitario de antibióticos en España fue de 25 DHD (dosis diarias definidas por 1000 habitantes y día), superando significativamente la media europea de 21,8 DHD, y siendo mucho más alta que las tasas de consumo en países del Norte de Europa como Alemania (13,7 DHD), Suecia (11,6 DHD) y Holanda (10,1 DHD) (5).