El movimiento para esculpir el cerebro: fisioterapia basada en neurociencia

La fisioterapia neurológica se ha consolidado como un elemento clave en la rehabilitación de personas con enfermedades y lesiones neurológicas (ictus, esclerosis múltiple, Parkinson, lesiones medulares), que constituyen la primera causa de discapacidad a nivel mundial. Su objetivo principal es resta...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Martín Nogueras, Ana María
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2025
País:España
Institución:Universidad de Salamanca (USAL)
Repositorio:GREDOS. Repositorio Institucional de la Universidad de Salamanca
OAI Identifier:oai:gredos.usal.es:10366/166456
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10366/166456
Access Level:acceso embargado
Palabra clave:Fisioterapia
Neurociencia
Neurorehabilitación
Plasticidad Neuronal
Neurosciences
Neuronal Plasticity
plasticidad neuronal
neurociencias
Descripción
Sumario:La fisioterapia neurológica se ha consolidado como un elemento clave en la rehabilitación de personas con enfermedades y lesiones neurológicas (ictus, esclerosis múltiple, Parkinson, lesiones medulares), que constituyen la primera causa de discapacidad a nivel mundial. Su objetivo principal es restaurar o compensar funciones afectadas para mejorar la autonomía y la calidad de vida de los pacientes. Los avances recientes en neurociencia (plasticidad neuronal, neurogénesis, estudio de redes neuronales y conectividad cerebral) han transformado los enfoques terapéuticos. Se ha demostrado que el movimiento, ya sea real, imaginado u observado, activa procesos neurofisiológicos esenciales para la recuperación motora y cognitiva. Las técnicas tradicionales (Bobath, Vojta, facilitación neuromuscular) conviven hoy con intervenciones innovadoras como la imaginería motora, la observación de acciones, la estimulación cerebral no invasiva y la realidad virtual. Estas últimas permiten aumentar la información sensorial procesada por el cerebro y promover la reorganización neuronal. La evidencia sugiere que dispositivos robóticos y exoesqueletos, junto con la estimulación eléctrica funcional y la estimulación magnética transcraneal, pueden mejorar la plasticidad cerebral y favorecer la recuperación, aunque su investigación clínica está aún limitada por el acceso a tecnología y por la complejidad de registrar la actividad cerebral durante el movimiento. Además, la neurociencia aporta conocimiento fundamental sobre la relación entre emociones y respuesta motora. Estados emocionales intensos pueden interferir en la eficacia de las intervenciones, por lo que estrategias que modulen la respuesta límbica, así como la empatía terapéutica, resultan determinantes. La editorial subraya que el futuro de la neurorrehabilitación pasa por investigar en profundidad los mecanismos neurofisiológicos que sustentan cada técnica, integrar la evidencia científica con la práctica clínica y apostar por un enfoque holístico que contemple tanto los aspectos motores como los emocionales del paciente.