Dies irae: ¿Por qué las democracias liberales no logran domesticar la ira y la violencia?

El siglo XXI ha estado marcado por innumerables protestas callejeras en diferentes regiones del mundo desatadas a su vez por disímiles coyunturas políticas. El artículo tiene dos objetivos: primero, proponer las emociones políticas de la rabia, el resentimiento y el deseo de reconocimiento como cate...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Garzón Vallejo, Iván
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2023
País:España
Institución:Universidad de Sevilla (US)
Repositorio:idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla
OAI Identifier:oai:idus.us.es:11441/145616
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/11441/145616
https://doi.org/10.12795/araucaria.2023.i52.02
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Protestas
Liberalismo
Democracia
Reconocimiento
Ira
Protests
Liberalism
Democracy
Recognition
Anger
Descripción
Sumario:El siglo XXI ha estado marcado por innumerables protestas callejeras en diferentes regiones del mundo desatadas a su vez por disímiles coyunturas políticas. El artículo tiene dos objetivos: primero, proponer las emociones políticas de la rabia, el resentimiento y el deseo de reconocimiento como categorías interpretativas de las expresiones de inconformidad ciudadanas frente a la política contemporánea. Segundo, advertir que la incapacidad de las democracias liberales para domesticar la violencia constituye uno de los mayores fracasos de la modernidad política. Así, a partir de la lectura crítica de los filósofos políticos contemporáneos más relevantes en el ámbito occidental, ambos objetivos mostrarán que la crisis de las democracias liberales y del capitalismo tiene raíces estructurales y que demandan la reinvención del paradigma triunfante en 1989 conocido como el Fin de la Historia.