La nueva arquitectura financiera : instrumento para la integración y el desarrollo de la región frente a la crisis

La propuesta de la Nueva Arquitectura Financiera Regional (NAFR) nace como respuesta frente a una matriz histórica de dependencia y es urgida ahora dado el violento despliegue de la crisis internacional. La misma cúspide de la pirámide económica –vinculada a los intereses financieros especulativos,...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Páez Pérez, Pedro
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2010
País:Ecuador
Institución:Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
Repositorio:Repositorio Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.flacsoandes.edu.ec:10469/4607
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10469/4607
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:ARQUITECTURA FINANCIERA REGIONAL
CRISIS INTERNACIONAL
ECONOMÍA
ESPECULACIÓN
DESARROLLO
POBREZA
POLÍTICA ECONÓMICA
REGIONAL FINANCIAL ARCHITECTURE
INTERNATIONAL CRISIS
ECONOMY
SPECULATION
DEVELOPMENT
POVERTY
ECONOMIC POLICY
AMÉRICA LATINA
Descripción
Sumario:La propuesta de la Nueva Arquitectura Financiera Regional (NAFR) nace como respuesta frente a una matriz histórica de dependencia y es urgida ahora dado el violento despliegue de la crisis internacional. La misma cúspide de la pirámide económica –vinculada a los intereses financieros especulativos, al complejo industrial militar y a las transnacionales ligadas al control de los recursos naturales–, es la que provoca la crisis y la que, ahora, define el curso de los acontecimientos y de cómo se está actuando frente a ella. Desde el interés de los pueblos se requiere con premura bloquear la agenda de esos sectores, superar la unipolaridad y recuperar el sujeto histórico desde la reconstitución de las capacidades efectivas de actuar. Más allá de la ilusión de los índices de la recuperación (manipulados o no) y de la retórica edulcorada de la cooperación, la ferocidad de la crisis ha concentrado el poder de actuar (incluso si perniciosamente) en el Norte, mientras empiezan a generalizarse las restricciones macroeconómicas, financieras e institucionales en el Sur que van obligando poco a poco a políticas procíclicas. Aunque nacida desde la crítica al neoliberalismo, la NAFR se convierte ahora en un esfuerzo de repensar a la crisis desde sus orígenes. Orígenes que, fundamentalmente, están ligados a las condiciones estructurales de la producción y que, por lo tanto, imperiosamente lleva a pensar en una salida que considere la transformación del aparato productivo en el marco de una relación más sana con el sistema financiero. De hecho, una de las características estructurales que ha llevado a la crisis es la hipertrofia del sistema financiero que, en condiciones parasitarias, ha asfixiado al aparato.