El lenguaje, la persuasión y las pasiones

RESUMEN: John L. Austin estableció desde su teorla de los actos de habla, que la persuasión es un acto perlocucionario, es decir, uno de los efectos producido por un hablante sobre otro mediante un discurso. Aristóteles ya había definido la retórica como la facultad de considerar en cada caso lo que...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Cárdenas Mejía, Luz Gloria
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión aceptada para publicación
Fecha de publicación:2006
País:Colombia
Institución:Universidad de Antioquia
Repositorio:Repositorio UdeA
Idioma:español
OAI Identifier:oai:bibliotecadigital.udea.edu.co:10495/12698
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10495/12698
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Aristóteles
Aristotle
lenguaje
lenguage
pasiones
passions
Descripción
Sumario:RESUMEN: John L. Austin estableció desde su teorla de los actos de habla, que la persuasión es un acto perlocucionario, es decir, uno de los efectos producido por un hablante sobre otro mediante un discurso. Aristóteles ya había definido la retórica como la facultad de considerar en cada caso lo que cabe para persuadir. Aquí nos proponemos mostrar que para Aristóteles la persuasión se produce, ciertamente, por el discurso, pero que las pasiones también son necesarias para producirla. Si esto es así, ellas deben poder expresarse mediante el lenguaje discursivo. Con el fin de demostrar lo anterior, vamos a proceder de la siguiente manera: Primero se señala la conexión que se establece entre persuasión y opinión, y de ésta con la palabra. Segundo, dado lo anterior, se precisa que además de que el hombre se comunica -algo que también hacen los animales-, también se expresa mediante el lenguaje discursivo. Finalmente, haremos la siguiente consideración: si mediante las pasiones se producen cambios en el cuerpo, y ellas mismas son sentidas por el alma, entonces, sobre ellas el hombre también podría construir enunciados.