La Rumania que vio Ovidio

El castigo que le ha impuesto Augusto en el año 9 d.C. no es para Ovidio tanto el destierro como el lugar del exilio, pena que el poeta juzga más grave que otra cualquiera aplicada a nadie. Se atormenta en primer término por la lejanía, porque Rumania es "orbis— ultimus, a térra térra remota me...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Vaccaro, Alberto José
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:1974
País:Argentina
Institución:Universidad Nacional de La Plata
Repositorio:SEDICI (UNLP)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:sedici.unlp.edu.ar:10915/14302
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/14302
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Humanidades
Filología
Descripción
Sumario:El castigo que le ha impuesto Augusto en el año 9 d.C. no es para Ovidio tanto el destierro como el lugar del exilio, pena que el poeta juzga más grave que otra cualquiera aplicada a nadie. Se atormenta en primer término por la lejanía, porque Rumania es "orbis— ultimus, a térra térra remota mea” o está muy cerca de la "ultima térra”, por lo cual ansia angustiosamente un "mitius exilium pauloque propinquius”, tema en el que insiste unos versos más adelante. Se queja de que la tierra de los getas está ubicada "sub axe Boreo”, aunque en verdad no más de 5 grados de latitud al norte de Roma, y que corresponde a "maris Euxini térra sinistra”, referencia válida para los que se dirigen de Roma hacia el oriente. Lanzado pues "Sarmaticas longe (...) in oras”, recuerda allí que antes del extrañamiento había adquirido, por gravitación de su arte, la condición de ser considerado el poeta del amor.