De pivote a proxy: El occidentalismo rígido de la política exterior bolsonarista

La aparición de la gura de Jair Bolsonaro en la escena internacional, aunque controvertida, no es un fenómeno aislado ni puede considerarse como una excentricidad asociada a un proceso político social especíco. Más bien, su surgimiento y estadía se enmarcan en una coyuntura internacional en la que p...

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Detalhes bibliográficos
Autores: Pereyra Doval, María Gisela, Ordoñez, Emilio
Formato: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2020
País:Argentina
Recursos:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/151065
Acesso em linha:http://hdl.handle.net/11336/151065
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:BRASIL
POLÍTICA EXTERIOR
PROXY
OCCIDENTALISMO RÍGIDO
https://purl.org/becyt/ford/5.9
https://purl.org/becyt/ford/5
Descrição
Resumo:La aparición de la gura de Jair Bolsonaro en la escena internacional, aunque controvertida, no es un fenómeno aislado ni puede considerarse como una excentricidad asociada a un proceso político social especíco. Más bien, su surgimiento y estadía se enmarcan en una coyuntura internacional en la que predomina –no sin contestación– el ascenso al poder de fuerzas políticas de derecha. Aunque en algunos aspectos Bolsonaro establece rupturas con respecto al contenido habitual de la diplomacia brasileña, uno de los puntos de continuidad más claros con modelos más tradicionales es la relación preferente con Estados Unidos, con distinta intensidad pero siempre presente. La articulación de relaciones bilaterales preferentes, así como el carácter “especial” atribuido a ellas, está en el corazón del americanismo como uno de los ejes de la política exterior brasileña, el cual reconocerá matices en diferentes etapas históricas. La contraparte del americanismo brasileño, por el lado estadounidense, fue la importancia otorgada a Brasil como llave del subcontinente. Sin embargo, en este periodo, la relación bilateral asume un carácter inédito, bajo el supuesto de que la singularidad que adoptan estos vínculos se fundan en factores que exceden lo meramente político. Para ello, construimos la categoría de Estado proxy, el cual, a nuestro entender, responde a la política externa de Bolsonaro. El juicio político a Dilma Rousseff en 2016 constituyó, en los hechos, el cierre de la etapa universalista de la política exterior brasileña. Tras el interregno de Michel Temer en el que la presencia y la intensidad del despliegue exterior brasileño se redujeron notablemente, sobre todo en comparación con el periodo de la diplomacia presidencial activa y altiva de Luiz Inácio Lula da Silva, el gobierno de Bolsonaro imprimió un perl inédito a la formulación de la política exterior brasileña mediante la adopción de un occidentalismo rígido que vincula inextricablemente la orientación externa de Brasilia a los intereses nacionales de Washington. Adicionalmente, la pandemia de coronavirus, que colocó a Brasil como uno de sus epicentros mundiales con sus conocidas repercusiones en lo local, ha reforzado esta orientación externa, agregando una nueva dimensión de vinculación con la potencia hegemónica que conrma estas tendencias y produce, al mismo tiempo, nuevas rupturas con las antiguas tradiciones de política exterior.