Filosofía y democracia en América Latina

La conjunción "y" sugiere aquí una composición o una alianza posible en virtud de la cual la filosofía se deja motivar por la cuestión democrática y la reconoce no sólo como objeto de pensamiento sino también como una tarea, en tanto que la democracia -no reducida a un procedimiento sino e...

Full description

Bibliographic Details
Author: Tatián, Diego
Format: article
Status:Published version
Publication Date:2015
Country:Argentina
Institution:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repository:CONICET Digital (CONICET)
Language:Spanish
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/62560
Online Access:http://hdl.handle.net/11336/62560
Access Level:Open access
Keyword:FILOSOFÍA
POLÍTICA
DEMOCRACIA
LENGUAJE
https://purl.org/becyt/ford/6.3
https://purl.org/becyt/ford/6
Description
Summary:La conjunción "y" sugiere aquí una composición o una alianza posible en virtud de la cual la filosofía se deja motivar por la cuestión democrática y la reconoce no sólo como objeto de pensamiento sino también como una tarea, en tanto que la democracia -no reducida a un procedimiento sino extendida a una cultura- se sustrae a su determinación como pura contienda de intereses sujetos a una forma, y se abre de manera "explícita y lúcida" a la vida de las ideas, a la experiencia y a la novedad. Más breve: hay un contenido democrático de la filosofía y un contenido filosófico de la democracia por desentrañar y entre los que establecer un vínculo, que no cancela la diferencia . Esto no equivale tanto a la afirmación de una filosofía latinoamericana de la democracia como a un reconocimiento de la filosofía en tanto potencia política en las actuales democracias latinoamericanas. Concebir a la filosofía como potencia democrática no implica su conversión en ideología, ni adjudicarle ninguna función apologética, ni tampoco el deber de proporcionar ?máximas? a los Estados a la manera kantiana, sino más bien activar una antigua capacidad suya de afectar y ser afectada por la vida humana que transcurre, y atribuirle también, aunque en un sentido distinto que sería necesario precisar, el ?cuidado del mundo? propio de la política, conforme la compleja acepción arendtiana de esta expresión.