La Edad Media en las tierras del Plata : (A propósito del medievalismo en Argentina)

Iniciamos el presente trabajo tomando en cuenta la consigna sugerida para nuestra participación en este número monográfico de la <i>Revista de Poética Medieval</i>: las causas del auge de los Estudios Medievales en "países-sin-Medioevo", en el que la Argentina se inscribe sin l...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Rodríguez Temperley, María Mercedes
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2008
País:Argentina
Institución:Universidad Nacional de La Plata
Repositorio:SEDICI (UNLP)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:sedici.unlp.edu.ar:10915/130888
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/130888
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Letras
Medievalismo
Estudios literarios
Estudios históricos
Descripción
Sumario:Iniciamos el presente trabajo tomando en cuenta la consigna sugerida para nuestra participación en este número monográfico de la <i>Revista de Poética Medieval</i>: las causas del auge de los Estudios Medievales en "países-sin-Medioevo", en el que la Argentina se inscribe sin lugar a dudas. Sin embargo, tal extrañeza (perfilada como una alteridad curiosa por los organizadores europeo-españoles de este volumen colectivo dedicado al medievalismo mundial) no se explica en términos de coherencia equitativa para los países americanos de habla hispana, en los que la presencia de España irrumpe incuestionablemente desde el mestizaje criollo hasta la herencia lingüística y cultural. En la Edad Media se configura la lengua castellana (que es también la nuestra), se consolidan instituciones como el Cabildo (alrededor del cual giró la vida política aún en nuestros primeros años de país independiente), Alfonso X escribe su Código de las Siete Partidas (la obra legislativa más utilizada como derecho supletorio en Hispanoamérica), a la vez que las cartas pueblas, estatuto de población de las tierras ganadas a los moros durante la Reconquista, constituían las actas fundacionales de nuestras ciudades primeras.