La paleoherpetología en el Instituto Miguel Lillo de la Universidad Nacional de Tucumán, Argentina

El Laboratorio de Vertebrados Fósiles (LVF) del Instituto Miguel Lillo de la Universidad Nacional de Tucumán se fundó en 1957 con el impulso inicial de Osvaldo Reig, quien fue su primer director y también primer curador de la colección Paleontología de Vertebrados Lillo (PVL). José Bonaparte, inicia...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Abdala, Nestor Fernando, Martinelli, Agustín Guillermo, Gonzalez, Francisco Rodrigo
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2022
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/198374
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/198374
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:MESOZOIC
MIGUEL LILLO INSTITUTE
NATIONAL UNIVERSITY OF TUCUMÁN
PALEONTOLOGY
https://purl.org/becyt/ford/1.5
https://purl.org/becyt/ford/1
Descripción
Sumario:El Laboratorio de Vertebrados Fósiles (LVF) del Instituto Miguel Lillo de la Universidad Nacional de Tucumán se fundó en 1957 con el impulso inicial de Osvaldo Reig, quien fue su primer director y también primer curador de la colección Paleontología de Vertebrados Lillo (PVL). José Bonaparte, inicialmente incorporado como técnico, sucedió a Reig en la dirección del LVF desde 1960 hasta 1978. Estos investigadores junto con Rodolfo Casamiquela (en ese entonces en el Museo de La Plata), revolucionaron el estudio de los anfibios y reptiles mesozoicos argentinos en las décadas de los ‘60 y ‘70, marcando el inicio de una nueva etapa en la paleontología argentina. En ese período, describieron 34 nuevas especies y colectaron un gran número de especímenes fósiles de rocas mesozoicas de distintas regiones de la Argentina. Esta actividad también puso en el mapa mundial a la colección PVL, que se erigió como una de las más importantes para el conocimiento de la herpetofauna Triásica de Argentina, una relevancia que continúa hasta nuestros días. Jaime Powell sucedió a Bonaparte en la dirección del LVF y desarrolló una intensa actividad de investigación especialmente en dinosaurios saurópodos de Argentina. La investigación paleoherpetológica estuvo acompañada por un nutrido equipo de técnicos, dibujantes y artistas que, además de los trabajos de campo y preparación de fósiles, realizaron montajes de esqueletos, esculturas y reconstrucciones en vida de la fauna mesozoica. La comunidad lilloana cuenta en la actualidad con un grupo importante y dinámico de paleontólogos desarrollando mayormente estudios en mamíferos cenozoicos.