La forma del universo

Se ha interpretado la cartografía del fondo cósmico de microondas (FCM) efectuada por el satélite WMAP como una ratificación del modelo cosmológico vigente. A tenor de dicha hipótesis, vivimos en un universo plano, infinito, en expansión acelerada. Sin embargo, quedan por explicar algunas anomalías,...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Gangui, Alejandro
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2003
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/21157
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/21157
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:https://purl.org/becyt/ford/1.3
https://purl.org/becyt/ford/1
Descripción
Sumario:Se ha interpretado la cartografía del fondo cósmico de microondas (FCM) efectuada por el satélite WMAP como una ratificación del modelo cosmológico vigente. A tenor de dicha hipótesis, vivimos en un universo plano, infinito, en expansión acelerada. Sin embargo, quedan por explicar algunas anomalías, que afectan a cuestiones fundamentales. Los datos concuerdan con la planitud, pero sólo yendo al límite inferior del margen de error del valor que WMAP le ha medido al parámetro de densidad que rige la geometría del universo. En realidad los datos casan mejor con un mundo de leve curvatura positiva —como una esfera—, un universo, pues, cerrado y finito, pero sin bordes. La finitud del universo, si fuera suficientemente pequeño, dejaría una huella directa en el FCM; pero esa pequeñez requiere topologías complicadas.