Concepciones socioculturales de los supervivientes del suicidio en Uruguay: el tránsito de la experiencia social de dolor y el duelo
Reconocer la muerte como un hecho social implica trascender su dimensión biológica y situarla como un fenómeno profundamente influenciado por dinámicas culturales, históricas y sociales. Las distintas formas de pérdida se inscriben en marcos culturales específicos y en el caso del suicidio, la discu...
| Autor: | |
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| Tipo de recurso: | tesis de maestría |
| Estado: | Versión aceptada para publicación |
| Fecha de publicación: | 2025 |
| País: | Uruguay |
| Institución: | Universidad de la República |
| Repositorio: | COLIBRI |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:colibri.udelar.edu.uy:20.500.12008/48856 |
| Acceso en línea: | https://hdl.handle.net/20.500.12008/48856 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Supervivientes del suicidio Dolor Duelo Soportes Vínculos sociales Suicide survivors Pain Grief Support systems Social bonds SUICIDIO |
| Sumario: | Reconocer la muerte como un hecho social implica trascender su dimensión biológica y situarla como un fenómeno profundamente influenciado por dinámicas culturales, históricas y sociales. Las distintas formas de pérdida se inscriben en marcos culturales específicos y en el caso del suicidio, la discusión está marcada por la carga social que conlleva. A esto se suman los tabúes adicionales que lo diferencian de otras formas de muerte, así como el estigma y la condena social, que no solo recaen sobre quien se suicida, sino también sobre sus familiares y allegados. A estos últimos, la suicidología los denomina "supervivientes del suicidio", es decir, “aquellas personas que han perdido a un otro significativo (o un ser querido) por suicidio y cuya vida cambia debido a la pérdida, considerando también la calidad de la relación con este, pudiendo tratarse o no de relaciones de parentesco” (Andriessen, 2009, p. 43). En Uruguay, las tasas de suicidio han mostrado un aumento progresivo a lo largo de los años. Al tratarse de una muerte que escapa a la lógica racional del ciclo de la vida, genera una mayor incomprensión social, lo que perpetúa el aislamiento de los dolientes. Estos experimentan un sufrimiento profundo y efectos diferenciales en comparación con otros tipos de pérdida, dado que el dolor asociado al suicidio trasciende la muerte misma y el duelo convencional. Si bien el suicidio enmarca esta investigación, el foco del estudio está centrado en las experiencias sociales, el dolor y el sufrimiento de los supervivientes durante el proceso de duelo. A través del Análisis de Contenido Cualitativo (Mayring, 2000), se codificaron cuatro grandes categoría: soportes, vínculos sociales, emociones y marcos de referencia. Se desprende que las experiencias sociales de los supervivientes son multifacéticas, revelando cómo el duelo por esta causa los lleva a desplegar soportes materiales, simbólicos y vinculares para transitarlo. Junto con esto, emergen diversas emociones como la vergüenza, la culpa, el dolor emocional y el miedo. Por último el impacto de la pérdida, transforma los marcos conceptuales de los supervivientes llevándolos a redefinir su identidad en términos de resiliencia, fortaleza y optimismo, características que también son un producto construido culturalmente, que facilita su reintegración a la sociedad tras el aislamiento. |
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