La pol?tica rural de mejoramiento social del general Maximiliano Hern?ndez Mart?nez y sus contradicciones, 1932-1944

La vida de los jornaleros-colonos y estacionarios en las fincas y haciendas, entre 1920 y 1932, era paup?rrima. Un ejemplo de lo mencionado es que para 1930 los jornaleroscolonos y estacionarios sin tierras eran alrededor de 50.000, solamente en la zona occidental, que representaban, de acuerdo con...

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Detalhes bibliográficos
Autor: Sevillano Pay?s, Dennis Francisco
Tipo de documento: artigo
Estado:Versión aceptada para publicación
Data de publicação:2014
País:El Salvador
Recursos:Universidad Tecnológica de El Salvador
Repositório:Repositorio MINDS UTEC
Idioma:espanhol
OAI Identifier:oai:biblioteca.utec.edu.sv:11298/309
Acesso em linha:http://hdl.handle.net/11298/309
Access Level:Acceso aberto
Palavra-chave:EL SALVADOR - HISTORIA - REVOLUCI?N, 1932.
EL SALVADOR - POL?TICA Y GOBIERNO.
CAMPESINOS - EL SALVADOR, 1932-1944.
EL SALVADOR - CONDICIONES ECON?MICAS.
MAXIMILIANO HERN?NDEZ MART?NEZ , 1882-1966.
Descrição
Resumo:La vida de los jornaleros-colonos y estacionarios en las fincas y haciendas, entre 1920 y 1932, era paup?rrima. Un ejemplo de lo mencionado es que para 1930 los jornaleroscolonos y estacionarios sin tierras eran alrededor de 50.000, solamente en la zona occidental, que representaban, de acuerdo con Jeffrey Gould y Aldo Lauria, el 18 % de la poblaci?n rural del occidente del pa?s, y quienes viv?an en su mayor?a en las fincas productoras de caf?. El aumento de este sector rural se debi? a la expansi?n de la superficie cultivada de caf?, que ocasion? la reconcentraci?n de las peque?as propiedades de campesinos que se dedicaban a cultivos de granos b?sicos en peque?a escala, en fincas cafetaleras latifundistas y a las malas condiciones econ?micas de estos campesinos, que hab?an sido favorecidos con tierras durante las reformas liberales de finales del siglo XIX; que no pudieron pagar sus tierras por falta de acompa?amiento t?cnico y econ?mico gubernamental, y que se vieron obligados a venderlas o hipotecarlas, con cafetaleros con mayor poder adquisitivo. Entre las diferentes formas de p?rdida de las peque?as propiedades estaban las deudas contra?das con los cafetaleros y hacendados o por presiones, que obligaban a los campesinos colindantes con sus propiedades a vender sus tierras, con la promesa de que estos se quedaran en sus fincas o haciendas como colonos.