Memoria e intertextualidad en la forma l?mite de la bio-no-vela circular
No resulta dif?cil darles un orden y una cronolog?a a los 111 fragmentos de la novela m?s reciente de Argueta. Por una sencilla raz?n: su orden es cronol?gico, con excepci?n de dos fragmentos. ?pticamente hay una separaci?n tipogr?fica visible entre fragmento y fragmento. Adem?s, cada uno de ellos v...
| Autor: | |
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2010 |
| País: | El Salvador |
| Institución: | Universidad Tecnológica de El Salvador |
| Repositorio: | Repositorio MINDS UTEC |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:biblioteca.utec.edu.sv:11298/72 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/11298/72 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | CRONOLOG?A HIST?RICA ESTILO LITERARIO CR?TICA LITERARIA - HISTORIA LITERATURA ESPA?OLA UNIVERSIDAD TECNOL?GICA DE EL SALVADOR |
| Sumario: | No resulta dif?cil darles un orden y una cronolog?a a los 111 fragmentos de la novela m?s reciente de Argueta. Por una sencilla raz?n: su orden es cronol?gico, con excepci?n de dos fragmentos. ?pticamente hay una separaci?n tipogr?fica visible entre fragmento y fragmento. Adem?s, cada uno de ellos va numerado de manera consecutiva. El que lleva el n?mero 1, aparece con doble funci?n. Primero, asume el papel de pr?logo y por eso valoriza indirectamente el texto que sigue, a la vez que da indicaciones de c?mo leerlo y legitimar la b?squeda (?para qu??) emprendida por el autor, que tiende a confundirse con el yo narrativo. Segundo, ese fragmento uno es ya el comienzo del relato, que tiene una curiosa especificaci?n de g?nero en el subt?tulo: bio-no-vela circular. En esta segunda calidad, el fragmento uno dice: hay dos im?genes fundamentales en mis primeros recuerdos de ni?o. El pr?logo juega una funci?n espec?fica entre la autobiograf?a del narrador y el poeta, entre la prosa y la construcci?n po?tica. Recuerdos vivenciales e historia: la fuerza de rememoraci?n hace que las confesiones tengan m?s del poeta que del narrador en todo caso es momento de no delimitar lo ilimitable. Poes?a-prosa, poema-novela, confesi?n-ficci?n, memoria-ensayo, navegan en las mismas aguas. Inocencia y maldad igual ni?ez y poes?a, por eso podemos afirmar que no hay poetas enteramente bondadosos ni realistas sino poetas de la verdad, aunque ?sta sea inventada; y por ello el poema es considerado como reducto maligno o expresi?n radical que se revierte en una especie de delito contra la sociedad. |
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