< Canchan > and not < Chan chan >: Definitely Quechumara and not Quingnam

En la presente nota nos proponemos discutir los cuestionamientos y objeciones que se hacen (cfr. Urban, 2022) a nuestra propuesta etimológica ofrecida en Cerrón-Palomino (2020b), en la que abogamos por la procedencia quechumara del nombre &lt;Chanchán&gt; sobre la base de evidencias contunde...

ver descrição completa

Detalhes bibliográficos
Autor: Cerrón-Palomino, Rodolfo
Formato: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2025
País:Perú
Recursos:Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Repositorio:Revistas - Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Idioma:español
OAI Identifier:oai:revistasinvestigacion.unmsm.edu.pe:article/29895
Acesso em linha:https://revistasinvestigacion.unmsm.edu.pe/index.php/revistaLetras/article/view/29895
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:quechumara
quingnam
philology
dialectology
etymology
filología
dialectología
etimología
Descrição
Resumo:En la presente nota nos proponemos discutir los cuestionamientos y objeciones que se hacen (cfr. Urban, 2022) a nuestra propuesta etimológica ofrecida en Cerrón-Palomino (2020b), en la que abogamos por la procedencia quechumara del nombre &lt;Chanchán&gt; sobre la base de evidencias contundentes, descartando filiaciones hipotéticas que se han venido postulando, ya sea por meras inferencias topolingüísticas, ya por desinformación onomástica, o incluso por la falta de una necesaria pesquisa documental y archivística. En tal sentido, nos ratificamos en la etimología propuesta, que nos parece lo suficientemente explícita y rigurosa. En función de ello, nuestro artí- culo procederá, paso a paso, examinando y rebatiendo los puntos que son cuestionados y supuestamente redargüidos (véase Urban, 2022), procurando demostrar que la propuesta etimológica que ofreciéramos previamente, lejos de ser “rotundamente rechazada” (p. 103), por “cuestionable” (p. 106), “inadecuada” (p. 107), “forzada” (p. 117), etc., se mantiene incólume, como resultado del escrutinio riguroso de los datos analizados. Tales puntos tienen que ver con: (a) la filiación de la voz protoquechua (PQ)*kanĉa, que no sería compartida con el protoaimara (PA); (b) la postulación de la terminación -n del topónimo como reflejo del posesivo o adjudicador aimara -ni, que sería un artificio; (c) el empleo del dígrafo culto &lt;ch&gt; en la onomástica andina, que Matthias Urban considera inusitado; (d) la asociación etimológica entre &lt;Canda&gt; y &lt;Chanchan&gt;, que el mencionado autor asume igualmente gratuita; (e) el flaco recurso de la reduplicación de radicales monosilábicos, que argumentaría en favor del topónimo &lt;Chan Chan&gt;, asumido como de filiación idiomática quingnam; y (f) el supuesto “rol conquistador” y difusor del aimara y el quechua que, según Urban (2017), habrían ejercido, de acuerdo con mis planteamientos, en la costa norte peruana.