Prevalencia y Factores Asociados a Anemia en Niños Preescolares de 6 a 36 Meses en el Hospital Vitarte durante el año 2020

Descripción de la realidad problemática. La anemia es conocida como una de las dificultades que afectan directamente a la población peruana y latinoamericana (1). Gracias al crecimiento económico que se ha gozado durante las últimas décadas del presente siglo se ha visto una reducción significativa...

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Detalhes bibliográficos
Autor: Abad Alacote, Walter Jose
Formato: tesis de maestría
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2023
País:Perú
Recursos:Universidad Ricardo Palma
Repositorio:URP-Tesis
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.urp.edu.pe:20.500.14138/7265
Acesso em linha:https://hdl.handle.net/20.500.14138/7265
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:Prevalencia y Factores Asociados a Anemia en Niños Preescolares de 6 a 36 Meses
https://purl.org/pe-repo/ocde/ford#3.02.03
Descrição
Resumo:Descripción de la realidad problemática. La anemia es conocida como una de las dificultades que afectan directamente a la población peruana y latinoamericana (1). Gracias al crecimiento económico que se ha gozado durante las últimas décadas del presente siglo se ha visto una reducción significativa en ella (2–4). Sin embargo, este problema sigue siendo un flagelo del cual no podemos escapar y sigue presentándose a lo largo y ancho de los diferentes estratos sociales y en las diferentes regiones del Perú (5–7). En ese sentido, el efecto de la anemia nutricional repercute en la salud infantil, así como, en el desarrollo conjunto de la sociedad. Por otro lado, la edad comprendida entre los 6 y 36 meses de vida es uno de los instantes más importantes en el desarrollo del paciente pediátrico (8). Es en esta etapa de tiempo, donde el pequeño desarrollara la práctica de la motricidad fina, así como, los primeros intentos de poder emitir sonidos entendibles para sus pares con los primeros intentos de lenguaje en el reconocimiento de las figuras paterna y de la madre (9). Por consiguiente, es precisamente en esta etapa que el menor deja el gateo o las habilidades reptantes como medio de movilización para embarcarse en la tarea de poder erguirse y caminar en bipedestación (con la consiguiente ayuda y guía de los padres) (10). A medida que, el niño sigue ganando edad dentro de esta etapa, es así como, se van agregando habilidades en una rapidez y vertiginosidad evidentes (11). Por lo tanto, con la debida estimulación los niños al finalizar esta etapa deben ser capaces de tener habilidades básicas de comunicación, desarrollo motor tanto grueso como fino, y de poder realizar razonamientos simples (11,12). En consecuencia, el desarrollo de la plasticidad neuronal con el consiguiente desarrollo cerebral que este proceso conlleva se vuelve, en uno de los eventos, más relevantes durante esta etapa y, así, el que requiere más inversión de energía y nutrición.