¿Porqué la Iglesia defiende el Derecho de Propiedad?

En la antigua sociedad, la disposición y la administración de los bienes tenía por base a la propiedad. Esta constituía, por consiguiente, la piedra angular del orden económico. Pues bien, en nuestros días se produce un fenómeno, a primera vista, desconcertante: los economistas ya no se preocupan de...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Leclercq, Jacques
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:1958
País:Perú
Institución:Pontificia Universidad Católica del Perú
Repositorio:PUCP-Institucional
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.pucp.edu.pe:20.500.14657/115686
Acceso en línea:http://revistas.pucp.edu.pe/index.php/derechopucp/article/view/13030/13637
https://doi.org/10.18800/derechopucp.195801.002
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Derecho
https://purl.org/pe-repo/ocde/ford#5.05.00
Descripción
Sumario:En la antigua sociedad, la disposición y la administración de los bienes tenía por base a la propiedad. Esta constituía, por consiguiente, la piedra angular del orden económico. Pues bien, en nuestros días se produce un fenómeno, a primera vista, desconcertante: los economistas ya no se preocupan del derecho de propiedad. En cambio, la Iglesia sí se ocupa constantemente de este derecho. Los Papas se refieren al derecho de propiedad casi siempre que tratan del problema económico. Actualmente los católicos son casi los únicos que se ocupan de este asunto. ¿Por qué? Los economistas ya no se ocupan del derecho de propiedad porque la economía constituye una técnica que estudia la ciencia de la producción y de la distribución con el fin de asegurar el bienestar colectivo. La Iglesia se interesa en el derecho de propiedad porque en ella reconoce un valor moral. Los economistas no se ocupan de moral; la Iglesia no se ocupa de técnica económica, salvo cuando pueda tener repercusiones morales. En el aspecto económico, la Iglesia solo interviene para afirmar la regla moral. En la moral social, la propiedad le parece constituir un elemento importante; se interesa, por lo tanto, por su valor moral, es decir, en tanto que representa un valor humano.