Neoplasia intraductal papilar quística mucinosa del páncreas y pancreatitis recurrente

La neoplasia Intraductal papilar quística mucinosa (NIPM) fue descrita por primera vez en 1982 por Ohashi, como una neoplasia del páncreas caracterizada por una proliferación de células neoplásicas mucinosas, que forman papilas y causan dilatación del ducto principal o sus ramas. Las NIPM representa...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Gálvez, Eduardo, Gálvez, Gustavo, Barboza, Aurelio, Barboza, Eduardo, Combe, Juan Manuel, Combe, Mario R., Combe, Juan, Arias Stella C., Javier, Arias Stella, Javier
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2017
País:Perú
Institución:Sociedad de Gastroenterología del Perú
Repositorio:Revista de Gastroenterología del Perú
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ojs.revistagastroperu.com:article/234
Acceso en línea:https://revistagastroperu.com/index.php/rgp/article/view/234
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Neoplasias
Pancreatitis
Enfermedad de Whipple
Descripción
Sumario:La neoplasia Intraductal papilar quística mucinosa (NIPM) fue descrita por primera vez en 1982 por Ohashi, como una neoplasia del páncreas caracterizada por una proliferación de células neoplásicas mucinosas, que forman papilas y causan dilatación del ducto principal o sus ramas. Las NIPM representan el 1% de las neoplasias pancreáticas y el 25% de las neoplasias quísticas. Son potencialmente malignas, progresan desde una lesión benigna hasta carcinoma en un promedio de 5 años. Afecta con mayor frecuencia al sexo masculino entre 60 y 70 años, con síntomas de pancreatitis crónica o pancreatitis aguda recidivante y se localiza preferentemente en la cabeza y proceso uncinado. La clasificación depende de su localización, en variante ducto principal, variante rama lateral o mixto y la importancia radica en el pronóstico, con incidencia de cáncer que varía de 25% a 70%. Las imágenes (T.E.M y Colangio RM) nos permiten establecer el diagnóstico, la variedad, la localización, la extensión y determinar indicios de benignidad o malignidad. Además la eco endoscopía nos permite obtener una muestra y poder estudiar el líquido del quiste. El tratamiento de estas neoplasias es la duodeno pancreatectomía de Whipple. Reportamos un paciente obeso, con historia de pancreatitis recurrente, observado a lo largo de 10 años por una lesión quística del páncreas que creció en los últimos 24 meses. El estudio eco endoscópico y el análisis del líquido del quiste orientó al diagnóstico de NIPM por lo que se le sometió a una resección duodeno pancreática con evolución favorable. El estudio histológico confirmó el diagnóstico de NIPM.