Auditoria de gestión

La auditoría evalúa y proporciona información a los poderes del estado y a la opinión pública, sobre limitaciones, oportunidades, y posibilidades de la administración pública y los resultados de su gestión en relación con los planes, programas y presupuestos establecidos. Determina los niveles de la...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Perez Inuma, David
Tipo de recurso: informe técnico
Fecha de publicación:2017
País:Perú
Institución:Universidad Nacional De La Amazonía Peruana
Repositorio:UNAPIquitos-Institucional
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.unapiquitos.edu.pe:20.500.12737/5972
Acceso en línea:http://repositorio.unapiquitos.edu.pe/handle/20.500.12737/5972
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Auditoría
Gobierno central
Conceptos fundamentales
Administración Pública
Descripción
Sumario:La auditoría evalúa y proporciona información a los poderes del estado y a la opinión pública, sobre limitaciones, oportunidades, y posibilidades de la administración pública y los resultados de su gestión en relación con los planes, programas y presupuestos establecidos. Determina los niveles de la economía, eficiencia y eficacia que permitirán a la administración tomar decisiones. La auditoría es el mejor medio para verificar que la gestión pública se haya realizado eficacia, eficiencia y transparencia, así como el sistema nacional de control tiene por objetivo la evaluación periódica de los resultados de la gestión pública, dentro de criterios de economía, eficiencia, eficacia y transparencia; y del ejercicio de las funciones de los servidores y funcionarios públicos, en relación al cumplimiento de la normativa y los objetivos y metas propuestos, a fin de formular recomendaciones que permitan contribuir al desarrollo de la auditoria. Para finalizar, la auditoria se encarga de seleccionar y aplicar las pruebas y demás procedimientos de auditoria que, según su criterio profesional sean apropiadas en las circunstancias para cumplir los objetivos de cada auditoria. Esas pruebas y procedimientos deben planearse de tal modo que permitan tener evidencia suficiente, competente y relevante para fundamentar razonablemente las opiniones y conclusiones que se formulen en el informe final.