De Paracas a Nasca: ¿por qué la necesidad de estudiar una época «transicional»?

Paracas apareció en la historia de los estudios arqueológicos luego de las excavaciones de Tello en sitios habitacionales y cementerios intrusivos localizados en la península de Paracas. Tello dividió la cultura material encontrada en estos sitios en dos fases, ambas definidas como Paracas: Cavernas...

Full description

Bibliographic Details
Authors: Peters, Ann H., Tomasto-Cagigao, Elsa
Format: article
Publication Date:2019
Country:Perú
Institution:Pontificia Universidad Católica del Perú
Repository:PUCP-Institucional
Language:Spanish
OAI Identifier:oai:repositorio.pucp.edu.pe:20.500.14657/173645
Online Access:http://revistas.pucp.edu.pe/index.php/boletindearqueologia/article/view/21500/21129
https://doi.org/10.18800/boletindearqueologiapucp.201801.000
Access Level:Open access
Keyword:Transición Paracas-Nasca
https://purl.org/pe-repo/ocde/ford#6.01.02
Description
Summary:Paracas apareció en la historia de los estudios arqueológicos luego de las excavaciones de Tello en sitios habitacionales y cementerios intrusivos localizados en la península de Paracas. Tello dividió la cultura material encontrada en estos sitios en dos fases, ambas definidas como Paracas: Cavernas, con sus tumbas en forma de botella, cerámica policroma con decoración de resinas aplicadas poscocción sobre espacios delineados con incisiones, textiles con decoración lineal e iconografía con rasgos similares a Chavín. Luego, Necrópolis, con sus entierros intrusivos de fardos funerarios en estructuras domésticas, cerámica monocroma, generalmente con engobe, textiles bordados con diseños lineales y en bloques de colores, iconografía similar a la de Nasca (Paul 1991; Silverman y Proulx 2002; Tello 1929, 1959; Tello y Mejía Xesspe 1979). Si bien existen muchas diferencias en la cultura material atribuida a estas dos fases, el uso del término Paracas para ambas ha contribuido a la falsa impresión de una fuerte continuidad entre ellas, al punto de ser consideradas expresiones artísticas de sociedades que compartían una tradición cultural común (Menzel et al . 1964). Por otra parte, la cultura material de Nasca, la época subsiguiente, es lo suficientemente distinta como para que Nasca sea considerada como un desarrollo cultural diferente a Paracas. Y aunque existe consenso respecto a la fuerte relación entre Paracas y Nasca, todavía no se han encontrado todas las respuestas referentes a la naturaleza de dicha relación (Paul 1991). De esta manera, aunque los conceptos de «cultura Paracas» o «cultura Nasca» son cómodos para usarlos en los libros de difusión, no se debe permitir que impidan el análisis de la diversidad social y las complejas interacciones dentro y fuera de la costa sur-central. En este contexto, el estudio de la etapa que trascurre entre Paracas y Nasca, la que marcaría la «transformación» de la una hacia la otra, es crucial y ofrece innegables atractivos para la investigación del cambio y la continuidad en los procesos culturales.