Compromiso cristiano y las relaciones familiares básicas en feligreses adventistas casados en la Misión Centro Oeste del Perú, Lima, 2021

Al hablar de familia debemos remontarnos al principio, cuando Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza y los unió en matrimonio. El texto bíblico dice “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creo …Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y...

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Detalhes bibliográficos
Autor: Mera Guevara, Roger
Formato: tesis de maestría
Fecha de publicación:2023
País:Perú
Recursos:Universidad Peruana Unión
Repositorio:UPEU-Tesis
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.upeu.edu.pe:20.500.12840/7092
Acesso em linha:https://hdl.handle.net/20.500.12840/7092
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:Compromiso
Matrimonio
Familia
http://purl.org/pe-repo/ocde/ford#6.03.05
Descrição
Resumo:Al hablar de familia debemos remontarnos al principio, cuando Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza y los unió en matrimonio. El texto bíblico dice “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creo …Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne” (Gn 1:27; 2:24). Así también, cuando Cristo estuvo en esta tierra ratificó este origen al mencionar “… lo que Dios juntó, no lo separe el hombre” (Mt 19:6). De esta manera queda establecida la primera familia dentro del jardín del Edén. El propósito de Dios al crear la familia es que sea una extensión de su amor y una bendición. En ese sentido, EGW menciona que “El hogar viene a ser entonces un Edén de bienaventuranza; la familia, un hermoso símbolo de la familia celestial”. Para ello deberían demostrar su confianza y amor hacia Dios, su compromiso con Él y su Palabra. En ese sentido, Dios da tres principios para el matrimonio en la creación (Gen. 2:24). El primero es la exclusividad de reconocimiento público, el texto bíblico dice “dejará a sus padres”, esto implica ruptura de cualquier otro lazo y el inicio de una nueva sociedad (la familia), esto debe ser respetado por todos, aún por los familiares. El segundo es el pacto permanente “y se unirá a su mujer” (en hebreo es dabaq), este verbo hebreo se usa también para designar pacto o alianza permanente entre Dios e Israel (ver Dt 10:20; 11:22; 13:4; Jos 22:5; 23:8). Y el tercero es la fidelidad sexual mutua expresado en las palabras “y serán una sola carne”, lo cual implica las relaciones sexuales (1 Co 6:16). Violar este principio desagrada a Dios (Exo. 20:14) y trae mucho sufrimiento inclusive a uno mismo (1 Co 6:18). El resultado del plan de Dios para el matrimonio en Gn 2:24 es la formación de una familia independiente, heterosexual y sexualmente estable en igualdad y confianza.