Organización de la clase: ¿Me preparo para enseñar o me preparo para que el alumno aprenda?

Cuando preparamos y organizamos nuestra clase, no debemos hacerlo pensando únicamente en qué vamos a decir o cómo lo vamos a decir. La organización de la clase debe ir más allá de la preocupación del docente por centrar el desarrollo de la misma en su dictado. Debemos incorporar tareas para que el e...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Viale Tudela, Héctor Ernesto
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2013
País:Perú
Institución:Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas
Repositorio:UPC-Institucional
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorioacademico.upc.edu.pe:10757/273053
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10757/273053
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Planificación de la enseñanza
Calidad de la educación
Calidad de la enseñanza
Evaluación de estudiantes
Competencias educativas
Descripción
Sumario:Cuando preparamos y organizamos nuestra clase, no debemos hacerlo pensando únicamente en qué vamos a decir o cómo lo vamos a decir. La organización de la clase debe ir más allá de la preocupación del docente por centrar el desarrollo de la misma en su dictado. Debemos incorporar tareas para que el estudiante tenga una actitud activa durante la clase y no se limite únicamente a desarrollar las habilidades intelectuales que corresponden a la situación pasiva de escuchar al profesor. Debemos procurar que el estudiante involucre en su proceso de aprendizaje más habilidades intelectuales que le ayuden a desarrollar el aspecto cognitivo, con lo cual, el docente pasaría a tomar un rol de mediador y así entregarle el protagonismo al estudiante. Debemos buscar un equilibrio entre el docente, el estudiante y las tareas o actividades diseñadas para tal fin.