John Seal

Mi hermano Felipe nunca me dejó jugar eso. Era un asunto de varones. Tampoco me interesaba, pero moría por descubrir de dónde le salía tanta pasión por sus soldaditos. Sí, de esos verdes que vendían los buhoneros por montones. Y es que ni en sueños me los prestaba, pero sí estaba a la orden del día...

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Detalhes bibliográficos
Autor: Miguelena, Annabel
Formato: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2016
País:Panamá
Recursos:Universidad Tecnológica de Panamá
Repositorio:Repositorio Institucional de documento digitales de acceso abierto de la UTP
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ridda2.utp.ac.pa:123456789/2666
Acesso em linha:http://revistas.utp.ac.pa/index.php/maga/article/view/698
http://ridda2.utp.ac.pa/handle/123456789/2666
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:John Seal
Descrição
Resumo:Mi hermano Felipe nunca me dejó jugar eso. Era un asunto de varones. Tampoco me interesaba, pero moría por descubrir de dónde le salía tanta pasión por sus soldaditos. Sí, de esos verdes que vendían los buhoneros por montones. Y es que ni en sueños me los prestaba, pero sí estaba a la orden del día para plantarse a jugar con ellos sobre mi panza. Juraba que era un campo de batalla real. Yo lo dejaba. ¿Por qué iba a echar a perder la fantasía de mi hermanito? Aunque, a veces me fastidiaba el constante ¡Bang! ¡Bang! que gritaba, mientras combatía con sus muñecos. Así estuvo por años, hasta que un día jugando en mi vientre empezó a sollozar. -¿Que te ocurre, Felipito? Le pregunté con ternura. -¡Ha muerto John Seal! -¿Y quién es John Seal? -El soldado más valiente. ¡Un héroe!