Circulación de la región norte del Golfo de California : estacional y anomalías
Por medio de observaciones directas de corrientes, hidrográficas y trazadores lagrangeanos tomadas en la Región Norte del Golfo de California, se obtuvo que la circulación en escala de tiempo anual consistente de un giro ciclónico en verano que dura de junio a septiembre (4 meses) y uno anticiclónic...
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| Tipo de recurso: | tesis doctoral |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2001 |
| País: | México |
| Institución: | Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada |
| Repositorio: | Repositorio Institucional CICESE |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:cicese.repositorioinstitucional.mx:1007/2286 |
| Acceso en línea: | http://cicese.repositorioinstitucional.mx/jspui/handle/1007/2286 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | info:eu-repo/classification/Autor/Golfo de California, Circulación, Anomalías info:eu-repo/classification/cti/1 info:eu-repo/classification/cti/25 info:eu-repo/classification/cti/2510 |
| Sumario: | Por medio de observaciones directas de corrientes, hidrográficas y trazadores lagrangeanos tomadas en la Región Norte del Golfo de California, se obtuvo que la circulación en escala de tiempo anual consistente de un giro ciclónico en verano que dura de junio a septiembre (4 meses) y uno anticiclónico de invierno que dura de noviembre a abril (6 meses), este giro presenta velocidades del orden de (˜̃0.35 ms⁻¹ ) para ambos regímenes de circulación. Los cambios de sentido de giro (transiciones) duran de 3 a 4 semanas cada una. Se propone que la asimetría temporal en el sentido de giro, es debida a la variación estacional de la estratificación de la columna de agua. Esta hipótesis fue comprobada por medio de simulaciones numéricas del modelo de Beier (1999). Los resultados numéricos concuerdan muy bien con las observaciones, a pesar de la sencillez de la estructura vertical. Además se obtuvo el siguiente resultado adicional, el modelo pronostica una circulación neta en forma de un giro anticiclónico con velocidades de ˜̃0.05 ms⁻¹, esto corresponde a una concavidad de la interface e intercambio de agua a través de los principales canales del archipiélago. Sin embargo se encontró que las mediciones directas de enero a marzo de 1995 presentaron un comportamiento diferente al esperado, ya que hubo una rápida invasión de agua tibia (˜̃0.5˚C) abajo de los 200 m de profundidad, causando una disminución de la estratificación y la destrucción (e inversión) de la típica circulación anticiclónica invernal. Con el fin de cuantificar qué tan anómalo fue este comportamiento, se realizó un análisis por FEOs con los datos hidrográficos del banco de datos del Golfo de California de CICESE, en conjunto con estas observaciones de CTD recientes, del perfil vertical promedio de temperatura y salinidad. En este análisis sobresale la similaridad del comportamiento anómalo de las condiciones de marzo de 1973 y enero-marzo de 1995, que al parecer hubo una marea roja muy intensa, que pudo haber ocasionado la gran mortandad de fauna marina durante enero-febrero de 1995. Con el fin de encontrar el origen de la anomalía de enero-marzo de 1995, así como analizar otras anomalías interanuales de temperatura superficial del mar, se utilizaron imágenes infrarrojas de satélite (IIS) del Golfo de California (GC), que abarcan de 1984 a septiembre del 2000. Los eventos El Niño (EN) y La Niña (LN) resultan ser las anomalías más notorias, en especial EN 1997-1998 con incrementos de temperatura de hasta casi ˜4˚C a partir del comportamiento climatológico estacional y LN 1988-1989 con anomalías negativas de temperatura de ˜̃-4˚C. Las anomalías tienden a aparecer primero y ser más intensas en la región sur de la zona del archipiélago, lo cual es debido a la advección a través del frente de marea. Para el GC El NIño 1986-87 (débil) tuvo muy poco efecto en la TSM. Se observan otras anomalías positivas debidas a la alberca de agua cálida del Pacífico este. Algunos procesos locales podrían cuasar algunas anomalías especialmente en la Región Norte del Golfo de California. Otras anomalías permanecen aún sin explicar. |
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