Condición clínica a la hospitalización y relación con el ingreso a terapia intensiva pediátrica

Introducción: el ingreso a la unidad de cuidados intensivos pediátricos (UTIP) depende de varios factores, pero el principal es la posibilidad de recuperación del paciente. La mayoría de los pacientes ingresa desde urgencias o el quirófano, sin embargo, un grupo menor es trasladado de las salas de h...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Eva Karina Rodríguez-Jáuregui, Andrés Blanco-Montero, José Iglesias-Leboreiro, Isabel Bernárdez-Zapata, Mario Enrique Rendón-Macías
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2014
País:México
Institución:Universidad La Salle
Repositorio:Redalyc-ULSA
OAI Identifier:oai:redalyc.org:457745482012
Acceso en línea:https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=457745482012
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Medicina
hospitalización
Cuidados intensivos
Equipo hospitalario de respuesta rápida
Descripción
Sumario:Introducción: el ingreso a la unidad de cuidados intensivos pediátricos (UTIP) depende de varios factores, pero el principal es la posibilidad de recuperación del paciente. La mayoría de los pacientes ingresa desde urgencias o el quirófano, sin embargo, un grupo menor es trasladado de las salas de hospitalización. El objetivo de esta investigación fue comparar las condiciones clínicas de niños que ingresaron a la sala de hospitalización con las que presentaron al ser traslados a la UTIP. Métodos: estudio de cohorte retrospectiva de 78 pacientes menores de 17 años de edad con estancia en la sala de hospitalización antes de ingresar a terapia intensiva. Se evaluaron las condiciones respiratorias, cardiovasculares, neurológicas, hidroelectrolíticas y metabólicas al ingreso a la sala y a la UTIP; así como la calificación del Índice de Mortalidad Pediátrica y las diferencias entre las estancias menores y mayores de 24 horas. Resultados: 44 pacientes (56.4 %) estuvieron menos de 24 horas en la sala de hospitalización y desde su ingreso tuvieron más datos de inestabilidad; en la mayoría se trató de lactantes previamente sanos con enfermedades agudas o traumatismos severos. En los niños que permanecieron 24 o más horas de estancia (43.6%), la decisión se relacionó con deterioro por complicaciones de enfermedades previas (23.5% oncológicos), con mayor estabilidad clínica al ingreso. Conclusiones: las condiciones de un niño al ingreso a una sala de hospitalización pudieran alertar para trasladarlo tempranamente a terapia intensiva. Los antecedentes de salud o enfermedad previa son importantes.