Reciprocidades corporales: prestar el cuerpo a los muertos en una comunidad nahua de la Huasteca hidalguense

En Chililico, comunidad nahua de la Huasteca hidalguense, durante la celebración del Miljkailhuitl o fiesta dedicada a los muertos, los danzantes cuahuehues prestan su cuerpo a los muertos para que éstos puedan corporizar su existencia.De esta manera, los danzantes se colocan en un estado de liminar...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Mary Andrea Martínez Molina
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2020
País:México
Institución:Instituto Nacional de Antropología e Historia
Repositorio:Redalyc-INAH
OAI Identifier:oai:redalyc.org:529566709006
Acceso en línea:https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=529566709006
https://www.redalyc.org/journal/5295/529566709006/
https://www.redalyc.org/journal/5295/529566709006/html/
https://www.redalyc.org/journal/5295/529566709006/529566709006.epub
https://www.redalyc.org/journal/5295/529566709006/movil
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Antropología
Nahuas
cuerpo
encarnar
liminaridad
reciprocidad
Descripción
Sumario:En Chililico, comunidad nahua de la Huasteca hidalguense, durante la celebración del Miljkailhuitl o fiesta dedicada a los muertos, los danzantes cuahuehues prestan su cuerpo a los muertos para que éstos puedan corporizar su existencia.De esta manera, los danzantes se colocan en un estado de liminaridad al prestar su cuerpo-tonacayo, para encarnar a los muertos llevando a los danzantes a yuxtaponer su personalidad con un agente “otro”, durante los días de celebración.Prestar el cuerpo conlleva, desde la perspectiva nahua, la acción de ofrendar, tlamanalli, lo que conduce a tratar los datos obtenidos con la etnografía desde las categorías antropológicas de reciprocidad, ya que ofrendar se convierte en el acto bajo el que se fundamenta la relación de correspondencia entre vivos y muertos: la experiencia de vivir.Tal relación de correspondencia es celosa, ya que exige que vivos den corporalidad a muertos para que puedan participar del mundo, pero en caso de no hacerlo de manera adecuada, la vida humana y su cuerpo corren el riesgo de no ser devueltas, siendo llevadas junto con los muertos a su mundo.