LA VALORACIÓN DEL PATRIMONIO VERNÁCULO MAYA: DEL CONCEPTO DE UNIVERSO AL CONCEPTO DE POBREZA

La técnica tradicional constructiva de la vivienda maya lleva intrínseca la representación de la cosmovisión maya. En ella se expresan, a través del nombre de cada elemento constructivo, significados de la creación del universo y del hombre; también es referido al cuerpo y a la concepción de un ser...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Aurelio Sánchez Suárez
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2014
País:México
Institución:Universidad Autónoma de Yucatán
Repositorio:Redalyc-UADY
OAI Identifier:oai:redalyc.org:684175715004
Acceso en línea:https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=684175715004
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Arquitectura
Casa maya
patrimonio cultural
arquitectura vernácula
Descripción
Sumario:La técnica tradicional constructiva de la vivienda maya lleva intrínseca la representación de la cosmovisión maya. En ella se expresan, a través del nombre de cada elemento constructivo, significados de la creación del universo y del hombre; también es referido al cuerpo y a la concepción de un ser vivo. Por muchos siglos fue la tradición oral y la práctica constructiva la que mantuvo este conocimiento y saber, hasta su proceso de deterioro con el colonialismo; la llegada de los españoles fue un parte aguas en su declive hacia la subvaloración y desprecio. Las designaciones internacionales como arquitectura vernácula de poco han servido ante los programas gubernamentales, que la siguen catalogando como un espacio habitable no compatible con sus criterios de “calidad de vida”, ni con los esquemas de financiamiento vinculados a materiales industrializados. Las recientes propuestas de apoyo a la vivienda maya no contemplan su ser como arquitectura bioclimática y su espacialidad con una forma de vivir, propiciándole nuevas construcciones ajenas a su dinámica y subvalorando su micro hábitat del solar maya. Urge una revaloración basada en su concepción primigenia, en su característica arquitectónica sustentable, en su espacio vital acorde a la dinámica social de sus habitantes y a su reconocimiento como patrimonio cultural.