El juego y los juguetes: un derecho olvidado de los niños

Se debe entender y aceptar que el juego para el niño es una necesidad y un derecho que se debe respetar. Los padres de familia y los educadores deben favorecer y respetar los momentos de juego, los juguetes y los programas de educación preescolar y escolar para favorecer el desarrollo cognoscitivo y...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Arturo Loredo Abdalá, Martha Gómez Jiménez, Arturo Perea Martínez
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2005
País:México
Institución:Instituto Nacional de Pediatría
Repositorio:Redalyc-INP
OAI Identifier:oai:redalyc.org:423640829010
Acceso en línea:https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=423640829010
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Medicina
Juego
juguetes
derecho del niño
desarrollo cognoscitivo
Descripción
Sumario:Se debe entender y aceptar que el juego para el niño es una necesidad y un derecho que se debe respetar. Los padres de familia y los educadores deben favorecer y respetar los momentos de juego, los juguetes y los programas de educación preescolar y escolar para favorecer el desarrollo cognoscitivo y social De su adecuado manejo, se logrará el desarrollo integral del niño, condición indispensable para su vida futura. El pediatra como puericultor acompañante afectuoso e inteligente en el proceso de desarrollo psicomotor del niño, debe señalar las bondades del juego y los juguetes como un medio indispensable para que el niño logre su óptimo desarrollo e impedir que estas actividades se consideren como “algo sin importancia” o “una pérdida de tiempo”. La selección de un juguete dependerá de la edad cronológica y mental del niño así como la condición socioeconómica de la familia. Es necesario que además de los juegos y pasatiempos habituales se fomente en el niño y en el adolescente el ejercicio, el aprendizaje de un instrumento musical o las acciones de grupo, sin coartar la autonomía y creatividad del niño. Finalmente recordar que la selección de un juguete debe tener una finalidad y no debe servir para cumplir un capricho del niño o de los padres.