HOMENAJE AL DR. JORGE CARPIZO IN MEMORIAM

  Tuve el privilegio de conocer a Jorge Carpizo durante mis estudios de licenciatura en esta Facultad de Derecho. Fue mi maestro en la materia de Derecho constitucional. Quien se inscribía con él tenía la certeza de que adquiriría sólidos conocimientos en esta importante materia que es básica en la...

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Detalhes bibliográficos
Autor: González Pérez, Luis Raúl
Tipo de documento: artigo
Estado:Versão publicada
Data de publicação:2017
País:México
Recursos:UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO
Repositório:Revista de la Facultad de Derecho de México
Idioma:espanhol
OAI Identifier:oai:ojs.pkp.sfu.ca:article/60424
Acesso em linha:https://revistas.unam.mx/index.php/rfdm/article/view/60424
Access Level:Acceso aberto
Palavra-chave:Jorge Carpizo
universitario
jurista
político
derecho constitucional.
Descrição
Resumo:  Tuve el privilegio de conocer a Jorge Carpizo durante mis estudios de licenciatura en esta Facultad de Derecho. Fue mi maestro en la materia de Derecho constitucional. Quien se inscribía con él tenía la certeza de que adquiriría sólidos conocimientos en esta importante materia que es básica en la formación de todo abogado.Su cátedra la impartía con gran erudición y enorme pasión. Recuerdo perfectamente la vehemencia que le imprimía a sus exposiciones. Particularmente tengo muy presente el momento en que se refirió a los debates del constituyente mexicano de 1916-1917, expresando que una de las etapas más bellas en la lucha por la libertad, la igualdad y la dignidad humana se desarrolló en los días que nuestro Constituyente discutió los antecedentes del artículo 123. Recreó con gran sensibilidad, como si lo estuviera viviendo, la cita del diputado Von Versen cuando dijo que la clase obrera debía tener toda clase de garantías y tener asegurado su porvenir en el texto constitucional, alentando no temer a lo que había dicho el diputado Lizardi, que ese artículo se iba a parecer a un Santo Cristo con un par de pistolas; que el desearía que los señores de la comisión no tuvieran ese miedo, porque si era preciso para garantizar las libertades del pueblo que ese Santo Cristo tenga polainas y 30-30, ¡bueno!