La maldición de una imagen, el retrato de Antonieta Rivas Mercado en la obra de Manuel Rodríguez Lozano.

Manuel Rodríguez Lozano era cadete en el Colegio Militar. Cuando Nahui Ollin (Carmen Mondragón) lo conoció. Antes de un año se estaba casando con la veleidosa hija de Manuel Mondragón, Secretario de Guerra y Marina de Victoriano Huerta. Al ser derrocado este régimen, tuvieron que emigrar a Europa, d...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Hugo Jaciel Mendoza Hernández
Tipo de recurso: tesis de maestría
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2021
País:México
Institución:Universidad Autónoma de Querétaro
Repositorio:Repositorio Institucional de la Universidad Autónoma de Querétaro
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri-ng.uaq.mx:123456789/2635
Acceso en línea:http://ri-ng.uaq.mx/handle/123456789/2635
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:pintura mexicana
retrato
rivas mercado
rodríguez lozano
pintura de la angustia
HUMANIDADES Y CIENCIAS DE LA CONDUCTA
Descripción
Sumario:Manuel Rodríguez Lozano era cadete en el Colegio Militar. Cuando Nahui Ollin (Carmen Mondragón) lo conoció. Antes de un año se estaba casando con la veleidosa hija de Manuel Mondragón, Secretario de Guerra y Marina de Victoriano Huerta. Al ser derrocado este régimen, tuvieron que emigrar a Europa, donde Rodríguez Lozano entró en contacto con el mundo del arte y la pintura, conoció a Pablo Picasso, Modigliani, entre otros. En 1921, la situación política en México parecía estabilizarse, el gobierno de Álvaro Obregón nombró a José Vasconcelos como Secretario de Educación y Cultura lo cual generó el retorno de artistas que se encontraban en Europa: Diego Rivera, Roberto Montenegro y Adolfo Best Maugart. Manuel Rodríguez Lozano, ante esta expectativa, decide regresar a México donde encuentra un rechazo hacia su persona de parte del nuevo régimen por los vínculos que hubo con el gobierno Huertista. Continuó su exploración plástica al margen de los caminos de la Escuela Mexicana de Pintura, su enfoque estaba más vinculado a las vanguardias europeas, lo cual le mereció la marginación por encontrarse fuera de las políticas oficiales del Estado Mexicano. Al conocer a Antonieta Rivas Mercado, la influye en todas sus decisiones y se genera entre ambos una relación platónica ante la imposibilidad de él de corresponder de manera física por su ya para entonces abierta homosexualidad. La relación entre ellos genera una codependencia emocional, intelectual, que queda registrada en las cartas que Antonieta le enviaba desde su exilio. Manuel Rodríguez Lozano corresponde a estas deferencias realizando un retrato de Antonieta, el cual manifestaba todo lo que ella le significaba. Al terminarlo parte a París para entregárselo personalmente, pero al desembarcar en España se entera de que ella se ha suicidado. El retrato queda empacado por años hasta que ahora, en este texto recuperamos su historia y su significado. El análisis de la obra parte de una revisión contextual para pasar al análisis técnico y de contenido junto a la indagación histórica y llegar a la argumentación comunicativa de la misma.