Investigación clínica XVII. Prueba X2, de lo esperado a lo observado

Cuando se busca demostrar que existe relación o Resumen diferencias estadísticamente signifi cativas, entre las variables categóricas se utiliza la prueba de X2. Esta prueba no paramétrica es una de las más usadas en la investigación clínica, ya que contrasta variables cualitativas nominales u ordin...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Rodolfo Rivas-Ruiz, Osvaldo D. Castelán-Martínez, Marcela Pérez, Juan O. Talavera
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2013
País:México
Institución:Centro Médico Nacional Siglo XXI
Repositorio:Redalyc-CMN
OAI Identifier:oai:redalyc.org:457745491010
Acceso en línea:https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=457745491010
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Medicina
Chi
cuadrada
estadística
variables cualitativas
Descripción
Sumario:Cuando se busca demostrar que existe relación o Resumen diferencias estadísticamente signifi cativas, entre las variables categóricas se utiliza la prueba de X2. Esta prueba no paramétrica es una de las más usadas en la investigación clínica, ya que contrasta variables cualitativas nominales u ordinales observadas en la práctica clínica. Con esta prueba se calcula el valor de p para decidir si las diferencias entre los grupos son reales o se deben al azar. Esta prueba genéricamente recibe el nombre de X2 o chi cuadrada (dependiendo de las preferencias idiomáticas) y es la base de otras pruebas con las que se analizan las variables cualitativas ordinales: la X2 de tendencia lineal, con la que se comparan tres grupos que pueden tener dos desenlaces; la prueba de McNemar, que sirve para contrastar dos muestras relacionadas (antes y después de una maniobra); o la X2 de Mantel-Haenszel, que controla el efecto de variables potencialmente confusoras. Para muestras pequeñas, en las que el resultado esperado es menor de 5, se debe utilizar la prueba exacta de Fisher. Como se puede ver, este grupo de pruebas es el de mayor uso en los artículos médicos, sin embargo, no dan cuenta de la magnitud ni de la dirección del evento, por lo que su adecuada interpretación requiere del juicio clínico.