INCORPORACIÓN DE UN ÍNDICE DE SALUD PARA ESTUDIAR EL COMPORTAMIENTO DEL CONSUMO EN EL MERCADO DE CARNES EN MÉXICO MEDIANTE EL USO DE UN MODELO DE DEMANDA CASI IDEAL (1980 A 2008)

Diversos factores pueden influenciar la compra de diferentes tipos de carnes en el consumidor. Uno de estos factores lo representa la seguridad en el consumo de alimentos, otro factor se relaciona con la prescripción médica para el consumo de determinado tipo de carnes. Un factor más tiene que ver c...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Antonio Kido-Cruz, Maria Teresa Kido-Cruz
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2013
País:México
Institución:Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo
Repositorio:Redalyc-UMSNH
OAI Identifier:oai:redalyc.org:15426919008
Acceso en línea:https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=15426919008
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Agrociencias
Carnes
Elasticidades
Índice de salud
Estructura de consumo
Descripción
Sumario:Diversos factores pueden influenciar la compra de diferentes tipos de carnes en el consumidor. Uno de estos factores lo representa la seguridad en el consumo de alimentos, otro factor se relaciona con la prescripción médica para el consumo de determinado tipo de carnes. Un factor más tiene que ver con las campañas en los medios de comunicación sobre hábitos más saludables en el consumo de carnes. El objetivo de este trabajo es el de explicar el comportamiento en la estructura de consumo en el mercado de carnes en México para el periodo 1980 a 2008 y el de probar si las variaciones en el consumo de carnes obedecen a un habito más saludable de la población en el consumo de carnes. Para ello, se estudió la demanda de tres tipos de carne (res, puerco y pollo) mediante el modelo casi ideal de demanda bajo el método de ecuaciones aparentemente no relacionadas empleando el programa Matrix Laboratory. Los resultados muestran que existe una recomposición de la demanda de carne de res hacia el consumo de pollo (elasticidades precio-cruzada 0.48 y 0.35) p ero que no existe evidencia de que este cambio responda a aspectos de consumo de alimentos más saludable (elasticidades de salud -0.055, -0.16 y 0.63).