Hacia una antropología de las emociones. La atención de la envidia entre los nahuas de Cuetzalan Puebla.

"Llegue a Cuetzalan en enero del 2010 en un clima frio, lluvioso y con la neblina que caracteriza a la sierra. Las primeras semanas fueron duras; eso que había experimentado la primera vez desapareció. La hospitalidad y la recepción a “otra antropóloga” una vez que me vieron instalada y lista p...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: FRIDA ERIKA JACOBO HERRERA
Tipo de recurso: tesis doctoral
Estado:Versión aceptada para publicación
Fecha de publicación:2013
País:México
Institución:Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social
Repositorio:Repositorio Institucional CIESAS
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ciesas.repositorioinstitucional.mx:1015/806
Acceso en línea:http://ciesas.repositorioinstitucional.mx/jspui/handle/1015/806
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:info:eu-repo/classification/DLC/Emociones - Aspectos psicológicos.
info:eu-repo/classification/DLC/Envidia - Cuetzalan, Puebla.
info:eu-repo/classification/DLC/Cuetzalan, Puebla - Condiciones económicas.
info:eu-repo/classification/DLC/Nahuas - Vida social y costumbres.
info:eu-repo/classification/DLC/Curanderos - Cuetzalan, Puebla.
info:eu-repo/classification/Otro/Tesis - Doctorado en Antropología, CDMX.
info:eu-repo/classification/cti/5
info:eu-repo/classification/cti/63
info:eu-repo/classification/cti/6310
info:eu-repo/classification/cti/631011
Descripción
Sumario:"Llegue a Cuetzalan en enero del 2010 en un clima frio, lluvioso y con la neblina que caracteriza a la sierra. Las primeras semanas fueron duras; eso que había experimentado la primera vez desapareció. La hospitalidad y la recepción a “otra antropóloga” una vez que me vieron instalada y lista para trabajar, no fue tan buena. Sin embargo, hice todo lo necesario para llevar a cabo la propuesta de investigación que tenía como objetivo analizar como los especialistas nahuas trabajan dentro del hospital integral administrado por la Secretaria de Salud y que se ubica y funciona desde hace más de veinte años en este municipio. El hospital integral, a juzgar por la historia y su nombre, suponía ser un espacio destinado a la interacción entre dos saberes; el biomédico y el nahua. Sin embargo, pasados varios meses en campo descubrí que este espacio de sanación no era el más importante para las comunidades nahuas aledañas a la cabecera municipal. Fue entonces que considere reconstruir el proyecto para incluir otros espacios y así obtener una visión mucho más completa del sistema de salud de este grupo indígena. Recorrí los pueblos cercanos a la cabecera y comencé a hacer contactos con algunos curanderos que ya había conocido en mis estancias tanto en el hospital como en otras circunstancias y, poco a poco, como una bola de nieve fui llegando con los personajes que me permitieron acercarme a su trabajo y sus conocimientos. Mantuve relación con la plantilla del módulo de medicina tradicional del hospital integral –alrededor de diez curanderos – pero en especial seleccione a cinco para trabajar con mayor profundidad: Gustavo, Ricardo, Roció, Maria y Violeta. Tres de ellos, forman parte del módulo y Gustavo y Maria son curanderos independientes. Atienden en sus casas o en las casas de los enfermos. Todos ellos son curanderos activos, conocidos y reconocidos dentro y fuera de sus comunidades".