| Sumario: | El propósito de este artículo es hacer evidente la fuerza que el pasado ejerce en “el deber ser”, lo “que es”, lo que han hecho y hacen los científicos en América Latina y México para construir el conocimiento social. Se muestra como estos académicos han edificado un ethos científico en el que no sólo influyen los aspectos teóricos y metodológicos, sino que hay además un telón de fondo en el que los investigadores se identifican, se comprometen y le dan sentido a su quehacer con profunda seriedad moral y entrega. En ese enmarque se definen las situaciones que se encuentran intrincadas de manera interdependiente por tres dimensiones que sólo pueden distinguirse analíticamente y que son: 1) el tiempo en el que se ha cultivado el conocimiento científico social; 2) su inserción en el espacio, que es el territorio que lo enmarca, y 3) la relación de los investigadores en la historia y en el entorno.
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