EL EXILIO DE LA BUENA SIERPE. MARÍA ZAMBRANO
Desde las filosofías de la imaginación y vitalista, María Zambrano habla del exilio político. Lo protagonizan los bienaventurados, a saber, los fieles a sus ideales, unos seres libres que no mienten porque no necesitan los disfraces de la maldad. Las fases del exilio son: 1) el destierro o pérdida d...
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2008 |
| País: | México |
| Institución: | Universidad Nacional Autónoma de México |
| Repositorio: | Redalyc-UNAM |
| OAI Identifier: | oai:redalyc.org:34311599003 |
| Acceso en línea: | https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=34311599003 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Filosofía exilio refugio Destierro transtierro Filosofía Política |
| Sumario: | Desde las filosofías de la imaginación y vitalista, María Zambrano habla del exilio político. Lo protagonizan los bienaventurados, a saber, los fieles a sus ideales, unos seres libres que no mienten porque no necesitan los disfraces de la maldad. Las fases del exilio son: 1) el destierro o pérdida de la patria, del terruño y de los prójimos. Soledad. 2) Ser un refugiado que, mirando el futuro, espera recuperar a la brevedad la existencia perdida. 3) Por último, el exiliado toma conciencia de que su actitud es tanática: lo que añora ya no existe, y personalmente no ha logrado una adaptación completa: vive en una especie de limbo. Entonces le sobreviene el transtierro: el exiliado ya tiene dos patrias, la de origen y la de estancia, una doble identidad e identificación. |
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