Non fecit taliter omni nationi: los emblemas de la identidad criolla novohispana en expresiones de lealtad a la monarquía de los Austrias menores

La fachada de la catedral metropolitana de México y su primer cuerpo, así como el cimborio, fueron culminados en la segunda mitad del siglo XVII, en gran medida bajo el mandato virreinal de Sebastián Antonio de Toledo, conde de Mancera. Aún se puede apre­ciar en la fachada la descripción latina que...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Lira, Salvador, Terán Elizondo, María Isabel
Tipo de recurso: capítulo de libro
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2020
País:México
Institución:Universidad Autónoma de Zacatecas
Repositorio:Repositorio Institucional Caxcán
Idioma:español
OAI Identifier:oai:http://ricaxcan.uaz.edu.mx:20.500.11845/2110
Acceso en línea:http://ricaxcan.uaz.edu.mx/jspui/handle/20.500.11845/2110
https://doi.org/10.48779/9c23-bf09
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:CIENCIAS FISICO MATEMATICAS Y CIENCIAS DE LA TIERRA [1]
Criollos
Novohispana
omninationi
Austrias Menores
emblemas
Descripción
Sumario:La fachada de la catedral metropolitana de México y su primer cuerpo, así como el cimborio, fueron culminados en la segunda mitad del siglo XVII, en gran medida bajo el mandato virreinal de Sebastián Antonio de Toledo, conde de Mancera. Aún se puede apre­ciar en la fachada la descripción latina que indica el suceso, el cual sirve de sostén a la imagen de la Inmaculada Concepción y a su vez al águila devorando a la serpiente, representativa, primero, de la fundación del imperio mexica, y, después, del criollismo y la identidad mexicana. La cita latina demuestra una serie de detalles con respecto a la ela­boración de símbolos que, con el pasar de los años, sirvieron para la representación de la formación de una identidad. No obsrante, en prin­cipio, el proceso fue una conjunción de factores, en relación al orden establecido. En este sentido se observan en la inscripción tres elementos de cate­gorización. En primer lugar, la casa de Dios y de Santa María, por intercesión de los reyes españoles de la casa de Austria: Carlos V, Felipe N, Mariana de Austria y Carlos Il. Posteriormente la mediación por parte del virrey conde de Mancera. Después, la doctrina católica en el Nuevo Mundo, singularizado por el mote NON FECIT TALITER OMN NATIONI (Salmo 147).