El centralismo desde las regiones: juntas y asambleas de los departamentos de Jalisco y México, 1835-1846

El Estado mexicano adoptó la forma unitaria entre 1835 y 1846 con el propósito de resarcir los problemas de gobernabilidad producidos durante los años previos a su establecimiento. Como parte del programa de las repúblicas centralistas de 1835 y 1843, en los departamentos se instauraron Juntas y Asa...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: PEDRO JAVIER CUETO MICHEL
Tipo de recurso: tesis doctoral
Estado:Versión aceptada para publicación
Fecha de publicación:2020
País:México
Institución:El Colegio de Michoacán
Repositorio:Repositorio Institucional de COLMICH
Idioma:español
OAI Identifier:oai:colmich.repositorioinstitucional.mx:1016/972
Acceso en línea:http://colmich.repositorioinstitucional.mx/jspui/handle/1016/972
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:info:eu-repo/classification/LEMB/México -- Política y Gobierno -- Siglo XIX
info:eu-repo/classification/LEMB/Estado
info:eu-repo/classification/LEMB/Poder Legislativo -- México
info:eu-repo/classification/cti/5
info:eu-repo/classification/cti/59
Descripción
Sumario:El Estado mexicano adoptó la forma unitaria entre 1835 y 1846 con el propósito de resarcir los problemas de gobernabilidad producidos durante los años previos a su establecimiento. Como parte del programa de las repúblicas centralistas de 1835 y 1843, en los departamentos se instauraron Juntas y Asambleas departamentales respectivamente. Estos cuerpos colegiados fueron confeccionados por los congresos constituyentes para reservar el gobierno político en los poderes supremos de la nación, pero conservar el gobierno económico descentralizado en las instancias intermedias e inferiores. Más que meras entelequias fuera de la historia constitucional mexicana, su formación estuvo ceñida por las discusiones acerca de la centralización del Estado acaecida desde los debates constitucionales de la Monarquía española 18212 y de la república federal mexicana de 1824 así como por contextos específicos de su época en los que privaba la desilusión del modelo federal, de jefes de ejército y los intereses particulares de las regiones. El diseño de las departamentales fue un reflejo de las condiciones experimentadas por los propios constituyentes dentro y fuera del salón parlamentario.