Parásitos de ostión japonés Crassostrea gigas cultivado en Bahía Falsa, B.C., México: presencia, histopatología y control

El cultivo del ostión japonés, Crassostrea gigas (Thumberg, 1793), es el cultivo comercial de moluscos más importante en el estado de Baja California, México. Su producción de 2,500 toneladas métricas al año, se obtiene de Bahía Falsa al sur de la ciudad de Ensenada y se comercializa en México y EUA...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Patricia Aurora Macías Montes de Oca
Tipo de recurso: tesis de maestría
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:1998
País:México
Institución:Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada
Repositorio:Repositorio Institucional CICESE
Idioma:español
OAI Identifier:oai:cicese.repositorioinstitucional.mx:1007/3417
Acceso en línea:http://cicese.repositorioinstitucional.mx/jspui/handle/1007/3417
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:info:eu-repo/classification/Autor/Crassostrea gigas,Parasitología,Polydora,Ciencias del mar
info:eu-repo/classification/cti/6
info:eu-repo/classification/cti/31
info:eu-repo/classification/cti/3105
Descripción
Sumario:El cultivo del ostión japonés, Crassostrea gigas (Thumberg, 1793), es el cultivo comercial de moluscos más importante en el estado de Baja California, México. Su producción de 2,500 toneladas métricas al año, se obtiene de Bahía Falsa al sur de la ciudad de Ensenada y se comercializa en México y EUA. A pesar de su importancia, existe muy poca información relacionada con los parásitos y organismos asociados que afectan a los ostiones en cultivo. Entre mayo de 1996 y abril de 1997 se efectuó una evaluación mensual de la carga parasitaria de los ostiones cultivados en dos localidades de la bahía (Agromarinos, ubicado hacia la parte exterior de la bahía y Alfonsos, ubicado hacia la parte interna de la misma) y en tres profundidades del arte de cultivo ("sarta") (nivel superior, medio e inferior). Se contabilizó el número de parásitos y organismos asociados encontrados en la concha, cavidad paleal y en los tejidos del organismo. Su presencia se relacionó con el Índice de Condición (IC) de los ostiones, así corno con la mortalidad. En la parte interior de las conchas se encontró al gusano perforador Polydora sp. su prevalencia fue mayor en los ostiones de Agromarinos que en Alfonsos y en los ostiones cerca del fondo que aquellos ubicados hacia la superficie. En la cavidad paleal de los ostiones de Alfonsos se observó la presencia de ácaros, pertenecientes a la Familia Pontharachnidae y larvas de insecto de la especie Tethymia aptena, así mismo se observó la presencia de nemátodos, en ambas localidades. Este es el primer registro de ácaros en C. gigas, cuya prevalencia fue del 20 % . La prevalencia de las larvas del insecto T. aptena fue del 25 % y se observó predominantemente en los ostiones del nivel medio y cercanos a la superficie. La prevalencia de los nemátodos fue del 70 % en los ostiones de Agromarinos y en Alfonsos 80 % y fueron encontrados indistintamente del nivel de profundidad. En el tejido conectivo de la glándula digestiva de los ostiones analizados se observó la presencia de bacterias, cuerpos de inclusión similares a tipo haplosporidio y cuerpos de inclusión de apariencia dudosa. Las bacterias se encontraron en los ostiones de Alfonsos, en mayo de 1996 y en junio de 1996 en Agromarinos. Los cuerpos de inclusión fueron observados dentro éie las células epiteliales de los túbulos digestivos, estómago e intestino y ocasionalmente en manto y branquias, estos cuerpos son similares a los protozoos parásito tipo haplosporidio. Su presencia en los ostiones fue constante con valores de prevalencia en ocasiones del 100 % e indistinta respecto a la profundidad. Los cuerpos de inclusión de apariencia dudosa, se consideran parecidos a un procarionte de tipo rickettsial, estos cuerpos fueron observados en glándula digestiva. Todos los organismos encontrados en Crassostrea gigas no tuvieron relación con el IC de los ostiones así como tampoco con la mortalidad, encontrándose que los ostiones que estan cerca del fondo presentan menores IC y una mayor mortalidad que aquellos ostiones colocados cerca de la superficie. Esto ha permitido recomendar que las artes de cultivo se deben modificar, aumentando la distancia entre los ostiones de nivel inferior y el fondo lodoso. Concluimos que los ostiones en Bahía Falsa son organismos sanos y están siendo cultivados en una zona idónea para su crecimiento y desarrollo, sin embargo, es primordial monitorear permanentemente la condición sanitaria de los ostiones cultivados y tener mayor control en la introducción de especies a la Bahía.