Reflexiones en torno a la tiranía (Maquiavelo, Erasmo, Lulero, Bodin y La Boétíe)
La monarquía feudal no constituía ciertamente un poder “absoluto". Si se repetía la fórmula de que “todo poder viene de Dios”, como decía San Pablo, no era tanto para invitar a los súbditos a la obediencia al rey sino para obligarlo a la obediencia hacia Dios. Su poder debía ser usado con justi...
| Autor: | |
|---|---|
| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2019 |
| País: | México |
| Institución: | UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO |
| Repositorio: | Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:ojs.pkp.sfu.ca:article/72205 |
| Acceso en línea: | https://www.revistas.unam.mx/index.php/rmcpys/article/view/72205 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Maquiavelo Erasmo Lulero Bodin La Boétíe |
| Sumario: | La monarquía feudal no constituía ciertamente un poder “absoluto". Si se repetía la fórmula de que “todo poder viene de Dios”, como decía San Pablo, no era tanto para invitar a los súbditos a la obediencia al rey sino para obligarlo a la obediencia hacia Dios. Su poder debía ser usado con justicia y conforme a la ley divina, al mismo tiempo que la ley humana y la costumbre le obligaban con la comunidad. No se confiaba sólo en su sentido del deber. Los señores feudales —sus pares— estaban atentos en el respeto a sus derechos y la Iglesia vigiliba celosamente que el monarca permaneciera como el fiel súbdito de Dios en la tierra. |
|---|